El lado B de Roma: dónde encontrar sus rincones ocultos
Lugares imperdibles en la capital italiana fuera del circuito clásico
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Quartiere Coppedé
¿Por qué visitarlo? En 1919, el arquitecto Coppedé comenzó a construir un barrio entero que se destaca por su valor arquitectónico. Los edificios son una mezcla de muchas corrientes estéticas: antigua Grecia, Barroco Romano, Manierismo, Medievalismo y Art Nouveau. Tiene 18 palacios y 27 edificios en torno a una plaza central. Se ingresa por debajo de un arco imponente formado por un puente que conecta dos edificios.
Dirección: Piazza Mincio, 00198 Roma
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Bar Necci dal 1924
¿Por qué visitarlo? Ubicado en el barrio de Pigneto, que está cada vez más de moda, se ganó fama por haberse plagado poco a poco de restaurantes y galerías de arte. El Bar Necci dal 1924 se encuentra allí desde principios del siglo pasado, como lo indica su nombre. Sin embargo, es un bar muy moderno con una decoración simple y muy divertida lleno de cuadritos, frases y posters. Adelante, tiene un patio de piedra con mesitas en donde se puede comer desde la mañana hasta la noche. Es un lugar muy popular para ir a tomar un aperitivo por la tarde.
Dirección: Via Fanfulla da Lodi, 68
La puerta mágica
¿Por qué visitarla? En el medio de la plaza Vittorio Emanuele encontramos una puerta llena de símbolos raros. Es el único rastro de la casa de Massimiliano Palombara que, a principios de 1600, recibió un papel en donde estaba escrito el secreto de la alquimia que le permitía convertir metales en oro, según la creencia medieval. Como nunca pudo descifrar la fórmula, ni encontrar al hombre que se la dio, talló las escrituras en la fachada de su casa para que si alguien que pasaba la entendía, le tocase la puerta . En la decoración del marco se observan unos triángulos superpuestos y unas anotaciones en latín. Es un lugar único por el valor histórico y por el misterio que despiertan ciertas creencias antiguas, como la alquimia.
Dirección: Piazza Vittorio Emanuele II
Basílica de San Clemente de Letrán
¿Por qué visitarla? Es un lugar muy interesante. Sobre el mismo terreno, primero hubo un mitreo (templo dedicado al culto de Mitra, una antigua deidad romana). Unos siglos después ese espacio se usó para practicar clandestinamente el cristianismo en el siglo I. Una vez aceptado el cristianismo, a finales del siglo IV o comienzos del V, se construyó allí una basílica. Por último, en el medioevo, se edificó la basílica que vemos hoy en día En el subsuelo de la basílica actual se pueden visitar las ruinas de los templos anteriores.
Dirección:Via Labicana, 95
La cerradura de la Vía Aventina
¿Por qué visitarla? En un elegante edificio, que es ahora una iglesia llamada Santa Maria del Priorato, hay una cerradura por la que espiar. Al poner el ojo en el pequeño agujerito se ve una imágen impresionante: en una misma línea de árboles del jardín de la iglesia, se centra la cúpula del Vaticano, a la distancia. No se sabe si esta vista fue algo planeado al construir el edificio, o una grata coincidencia.
Dirección:Piazza dei Cavalieri di Malta 3

