Formosa al aire libre, de lo más salvaje
Animales exóticos y flora exuberante son protagonistas absolutos en buena parte de este territorio provincial poblado por los tobas, descendientes de grupos primitivos
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FORMOSA.- Tal vez oiga al aguará guazú mientras recorre el parque. Dos veces diarias emite un doble ladrido, que quiebra el sonido de las aves y el apacible silencio del reservorio. Por la mañana y al atardecer confirma su presencia este zorro de gran tamaño, preservado por estar en peligro de extinción.
Además de variadas especies, el Parque Nacional Río Pilcomayo protege pastizales, esteros, cañadas, lagunas y selvas en galería, típica geografía de la ecorregión chaqueña húmeda oriental.
Fue creado en 1951, abarca una superficie de 47.754 hectáreas y está en el nordeste de Formosa, a orillas del río que le da su nombre y que a la vez sirve de límite con Paraguay.
Actualmente se encuentra habitado por comunidades tobas, descendientes de grupos primitivos, de aquellos que aún suelen salir con sus canoas para flechear el sustento pesquero de cada día.
Entre variada flora y reductos indígenas avanza la vida en este parque nacional. Lo primero que observa el visitante al ingresar es el suelo de escasos declives, con muchos esteros y lagunas, que deja ver sectores de fácil inundación.
Cientos de ñandúes y grupos de chuñas de patas rojas deambulan en este vasto ambiente de espacios abiertos.
Senderos para el visitante
Luego del primer tramo y de la Seccional de Guardaparques Laguna Blanca, se llega al área recreativa. Desde aquí parten dos senderos de interpretación, que permiten internarse en el paisaje del lugar, bien apto por cierto para safaris fotográficos y observación de aves.
El primero de ellos es el sendero que lleva a las riberas de la laguna Blanca, por medio de pasarelas que cruzan un peguajozal, donde posiblemente se pueda observar carpinchos, coipos o yacarés entre achiras de flores amarillas y enredaderas, además de una interesante variedad de aves con predominio de esbeltas cigüeñas y garzas.
Este espejo de agua es el mayor del parque, con una superficie de 800 hectáreas, donde se puede realizar navegación sin motor. El segundo es el llamado sendero de los tesoros ocultos de la naturaleza, que permite recorrer una franja montera y el curioso peguajozal, certero manchón de profusa vegetación.
El monte además se puede recorrer desde un tercer sendero, que parte desde la Seccional Estero Poi, y que en 1200 metros de recorrido permite conocer las diferentes especies vegetales que crecen en el parque.
Así, tanto los montes de quebracho colorado chaqueño, lapacho y urunday como las selvas del río presentan bonitos rincones, siendo hábitat además de tres especies de monos (el caí, el carayá y el mirikiná o mono de noche); del oso melero o kaaguaré, que se alimenta de los avisperos y termiteros de los árboles, como también de los coatíes, que suelen andar en grupos.
En el área recreativa Laguna Blanca existe un campamento con mesadas, sanitarios y fogones. En el otro extremo de la laguna, próximo a la Seccional de Guardaparques Estero Poí, se organiza un campamento agreste, similar al que se encuentra en la Seccional Ricardo Fonzo, desde donde parte el sendero al río Pilcomayo.
Cotorras y loros en los árboles
En el recorrido turístico se puede apreciar que la mayor parte del parque está ocupada por pastizales y palmares de caranday, mientras que en los bajos se encuentran los esteros y en los puntos más altos, las isletas de monte.
Se destaca la palma blanca o caranday, que alcanza 14 metros de altura y sus hojas palmadas son verde glauco.
Es usual ver las copas llenas de cotorras y loros, y en sus troncos, carpinteros cabeza pajiza; también, aunque ya de vida noctámbula, el murciélago moloso, que se refugia entre sus grandes hojas.
Este recorrido es el más extenso, pero imperdible.
En sus 5000 metros de extensión, la senda vehicular atraviesa cada uno de estos bellos rincones del parque, culminando en el magnífico marco paisajístico que tan bien sabe otorgar la costa del Pilcomayo, con su densa selva en galería y el caudaloso curso del río.
Reserva
Además del parque nacional, Formosa cuenta con la reserva natural, de fundamental importancia también para la conservación de la flora y la fauna de la provincia.
Está al oeste de la provincia y abarca una superficie de 10.000 hectáreas. Se destaca su flora, los bosques abiertos con quebracho blanco y quebracho colorado, palo santo, mistol, guayacán, palo cruz, por ejemplo.
Datos útiles
Cómo llegar
La RN 11 une las ciudades de Formosa y Clorinda. Desde esta última parte la RN 86, que pasa cerca de Naick Neck (límite sur del parque), desde donde se toma el camino de acceso recorriendo 4 km, para arribar al área recreativa y a la Seccional de Guardaparques Laguna Blanca. También se puede acceder desde Laguna Blanca (a 65 km de Clorinda) y se llega a la Seccional de Guardaparques Estero Poí.
Más información
Casa de Formosa. H. Yrigoyen 1429 1° piso Capital; 4383-0721/4381. Parques Nacionales. Avda. Santa Fe 690, Capital; 4311-6633/0303. E-mail: informes@apn.gov.ar En Parque Nacional Río Pilcomayo, Avda. Pueyrredón y RN 86, Laguna Blanca, (037) 18-470045. E-mail: pilcomayo@clorinda.datacop6.com.ar

