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Gallipoli estuvo bajo dominio de los sarracenos y los venecianos.Su centro histórico, construido en una isla amurallada y conectada con el continente por un puente, es una delicia de antiguos palazzi e iglesias de color arena, que se tornan más amarillos cuando cae el sol. A orillas del mar Jónico, Gallipoli ofrece uno de los mejores atardeceres del Salento, y tiene una mezcla de pueblo de pescadores y borgo (como le dicen a la parte nueva) joven, que resulta muy atractiva para los viajeros. Además de conocer la Catedral de Santa Ágata ?terminada por el Giuseppe Zimbalo en 1696? y construida en carparo, una piedra mucho menos blanda que la piedra leccese y de un particular tono rosado oscuro, hay que visitar la fuente grecorromana y el molino hipogeo, recientemente reconstruido. Aquí trabajaban durante seis meses, las 24 horas, sin interrupción, dotaciones de cinco hombres y dos burros que elaboraban el aceite de oliva que abastecía a toda Europa. Cabe recordar que la Puglia suele pelear con Calabria el puesto de líder en la producción italiana de aceite de oliva. Con sus 50 millones de árboles plantados, es un aceite especial, con un toque ligeramente amargo, un "pizzicore" que, lejos de ser un defecto, es un sello propio y natural de la región.
Más información: www.comune.gallipoli.le
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Nota publicada en abril de 2014. Extracto de la nota publciada en revista Lugares nº 213.


