La Encantada, para ponerse los estribos el fin de semana
Una vieja chacra de Capilla del Señor
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A 80 kilómetros de Buenos Aires, la chacra La Encantada, en Capilla del Señor, ofrece descanso, chapuzones en la pileta, buena cocina y algunos atractivos especiales: un globo aerostático (que realiza vuelos a pedido) y conciertos dominicales a la hora del té.
Cinco hectáreas de parque son el marco de una casa construida en 1856 (en perfecto estado de conservación), que fuera sede de la feria de remates de hacienda de Pedro Antonio Lanusse. Techo de vigas, antiguas aberturas y una galería cubierta desde la que es posible entender el mensaje secreto de las chicharras y la luz de las luciérnagas cuando anochece.
Los lugareños cuentan que los eucaliptos fueron plantados por Sarmiento; es probable que así sea, ya que el sanjuanino solía visitar estos pagos y él fue el que trajo las semillas desde Australia.
El parque posee el verde suficiente como para escuchar el canto de los pájaros que encuentran aquí su lugar; o el murmullo lejano del arroyo de la Cruz, "el primer cauce no contaminado desde Buenos Aires", según Marcela Gringberg, propietaria de la chacra.
Al compás de las sombras
Al atardecer, mientras el sol se enciende de rojo, la música empieza a sonar. Es el momento en que los huéspedes se sientan a la sombra de la galería a deleitarse con el concierto y las delicias sobre la mesa: budines de naranja o chocolate, brownies y tortas caseras.
Los fines de semana, un baquiano capillense llega con su tropilla. Junto a él se puede recorrer La Encantada o realizar cabalgatas hasta Capilla del Señor y aprovechar para conocer la Escuela N° 1, fundada en 1821. También el museo donde se conserva la primera imprenta que funcionó en la provincia de Buenos Aires, donde se editabaEl Monitor de la Campaña.
En el camino Andonaegui, a 12 km de esa ciudad, se impone un descanso en el almacén Los Ombúes. El fiambre cortado a cuchillo y el fernet frío saben bien en la barra enrejada de esta tradicional pulpería.
De vuelta a La Encantada, el recorrido a pie por la chacra descubre la quinta de donde Marcela obtiene las verduras sin conservantes que luego se convierten en frescas ensaladas para acompañar las carnes que prepara en la parrilla Savino Cutro.
Es un lugar acogedor, con buena cocina, sencilla y hogareña. Y paz para descansar del estrés porteño. Especialmente al atardecer, cuando despierta el encanto.
Datos útiles
Cómo llegar
En auto, tomar la Autopista Panamericana-Ramal Pilar (que luego deviene ruta 8) hasta el km 68,5. Doblar a la derecha por la ruta 39 hasta Capilla del Señor. Seguir hasta el segundo semáforo y doblar a la izquierda. Luego de cuatro cuadras, cruzar las vías y doblar a la derecha. A 700 metros, se accede a la chacra. Hay un servicio de chárters que cuesta $ 18 de ida y vuelta (4774-5633 o 02323- 492471).
Tarifas
Fin de semana: $ 120
desde el sábado a la mañana hasta el domingo a la tarde, con todas las comidas incluidas, sin bebidas. En total, son cuatro habitaciones para 4 familias, con una capacidad máxima de 12 personas para dormir.
Día de campo: $ 28
por persona con almuerzo y merienda. Menores de 10 años abonan la mitad.
Reservas
La Encantada, 02323- 492063 y 155302-7949; e-mail: laencantada@webnet.com.ar


