Río Grande, sinónimo de pesca, estancias y aguas termales
De cara al mar, es un buen punto de partida para recorrer zonas poco exploradas
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RIO GRANDE.- Nadie que haya recorrido Ushuaia y sus alrededores puede afirmar que conoció Tierra del Fuego. La zona norte de la isla, desde la costa norte del lago Fagnano hasta bahía San Sebastián, ofrece un contraste muy marcado en cuanto a paisajes, servicios y actividades respecto de la capital provincial.
Si Ushuaia es cordillera, nieve y glaciares, bosques nativos, islotes y ausencia de horizonte, Río Grande es el imperio de la lejanía, la inmensidad del mar donde nace el sol y la vastedad de llanos donde se pone al atardecer; es acantilados, campo y ríos sinuosos. Si Ushuaia es trekking y esquí, Río Grande es pesca de truchas, turismo de estancias y aguas termales.
De cara al océano, en la ría donde desemboca el río homónimo, Río Grande es la típica ciudad patagónica, de construcciones más bien bajas, avenidas anchas, azotada por fuertes vientos, pero es el sitio ideal para hacer base y recorrer lugares cargados de misticismo.
Uno de éstos es Punta Páramo, una lengua de arena, piedras y viento que se adentra en la bahía San Sebastián, 104 kilómetros al norte de Río Grande, donde es posible llegar en vehículo doble tracción. El buscador de oro rumano Julio Popper instaló una ciudadela con 200 habitantes, a principios del siglo pasado.
La historia dice presente en la Misión Salesiana Nuestra Señora de la Candelaria, fundada en 1893 por monseñor José Fagnano para evangelizar a los indios selk´nam (onas para el hombre blanco) que habitaban la zona y se extinguieron en 1942.
La capilla, declarada Monumento Histórico Nacional en 1953, sigue en pie en el kilómetro 3277 de la ruta nacional 3, a 11 kilómetros de Río Grande.
Allí funciona un museo histórico y natural, junto a una escuela de Agrotécnica, dueña de un completo establecimiento rural que incluye vivero, tambo, incubadora, criadero y faena de corderos y pollos.
Escapadas al mar
El mar es protagonista en el norte de la isla. Allí se puede apreciar la bajante más pronunciada del litoral patagónico. Cuando el mar se retira, deja en su lugar una planicie de arena húmeda y compacta de hasta 700 metros de extensión, algo así como la tierra prometida para los ornitólogos.
El humedal, localizado a 81 kilómetros al norte de Río Grande, en una franja de 18.000 metros de la costa norte de la bahía San Sebastián, alberga, entre octubre y fines de marzo, al 45 por ciento de la población americana de becasas de mar, que se alimentan de la fauna bentónica fueguina descubierta por la bajamar.
Estar en Río Grande y omitir un paseo por cabo Domingo es perderse el clásico recreo de los lugareños. Se trata de un morro que termina en el mar en forma de acantilado, de unos 150 metros de altura, que da origen a una playa de arena, generalmente ventosa, pero con un paisaje poco habitual.
Aunque el auge de esta ciudad de 55.000 habitantes fue la actividad petrolera y la promoción industrial, debe sus orígenes a los asentamientos ganaderos que inauguró, en 1853, el estanciero José Menéndez
Hay cerca de 60 establecimientos rurales en el norte de la isla que se dedican a la cría de ovejas y sólo unos pocos al turismo receptivo en los cascos de estancia, actividad ligada a la pesca deportiva de truchas en los ríos que serpentean cristalinos.
Se destacan las estancias Cabo San Pablo, fundada hace 98 años; María Behety, dueña de uno de los galpones de esquila más grandes del mundo; la José Menéndez, el primer establecimiento rural de la isla; Viamonte, fundada en 1902 por Lucas Bridges, el único blanco que se crió con los yaganes y la estancia Aurelia.
En el corazón de la isla
La mayoría de los lagos está ubicada en la zona denominada Corazón de la Isla, se trata de un triángulo formado por la ruta nacional 3 y las provinciales F y H. Es un sitio de extrema belleza, que ofrece la posibilidad de ver cóndores, zorros, guanacos y visones, además de animales de granja, caballos, vacas y, sobre todo, ovejas.
El Corazón de la Isla, cercano a Tolhuin, poblado erigido en la cabecera del lago Fagnano, es el sitio ideal para alojarse en cabañas y desde allí realizar excursiones de pesca, caminatas y safaris fotográficos, cabalgatas y navegaciones en lancha, bote neumático y kayak.
Datos útiles
Cómo llegar
En avión : desde $500
Hasta Río Grande, de ida y vuelta, con tasas e impuestos
Alojamiento
En Río Grande, los hoteles de más categoría cobran entre 80 y 125 pesos la habitación doble. De mediana categoría, alrededor de $ 50. Las hosterías, alrededor de $ 30.
Excursiones
Circuito de Río Grande y alrededores, entre 25 y 30 pesos por persona. Corazón de la isla con visitas a estancias), entre 70 y 90 pesos por persona.
Más información
Infuetur (Instituto Fueguino de Turismo), 47311-0233. Atención de lunes a viernes, de 10 a 17.
En Internet
www.tierradelfuego.org.ar



