Trump presiona a Venezuela con incautación de barcos mientras negocia un acuerdo petrolero

Por Marianna Parraga, Idrees Ali y Phil Stewart
WASHINGTON, 7 ene (Reuters) - Estados Unidos incautó el miércoles dos petroleros vinculados a Venezuela en el océano Atlántico, uno de los cuales tenía bandera rusa, como parte de la agresiva campaña del presidente Donald Trump para controlar los flujos de petróleo en América, para lo que está levantando selectivamente algunas de las sanciones al sector petrolero del país sudamericano.
Tras destituir al líder Nicolás Maduro, Washington está bloqueando los buques sancionados que entran y salen de las aguas de Venezuela. La Guardia Costera y el ejército de Estados Unidos detuvieron el petrolero Marinera, que se negó a ser abordado el mes pasado y cambió a la bandera de Moscú, informaron las autoridades.
Con un submarino y buques rusos en las proximidades tras una persecución de dos semanas en el Atlántico, la medida supuso un riesgo de mayor confrontación con Moscú, que ha condenado las acciones de Estados Unidos en Venezuela y ya está en desacuerdo con Occidente debido a la guerra de Ucrania.
Paralelamente, la portavoz de la Casa Blanca dijo que estaba "retirando selectivamente" sanciones al sector petrolero venezolano para permitir la venta de hasta 50 millones de barriles de petróleo.
"Vamos a tomar entre 30 (millones) y 50 millones de barriles de petróleo", dijo por su parte el secretario de Estado, Marco Rubio. "Vamos a venderlo en el mercado, a precios de mercado, no con los descuentos que Venezuela estaba obteniendo".
Pdvsa confirmó que estaba en negociaciones con Estados Unidos el miércoles, pero dijo que los términos sobre la mesa se basan en "transacciones estrictamente comerciales en términos legales, transparentes y beneficiosos para ambas partes".
Los precios del crudo cayeron en los mercados mundiales debido a lo que se anticipa como un aumento de la oferta por el plan de Trump.
Una persecución de varias semanas a través del Atlántico terminó el miércoles por la mañana cuando la Guardia Costera de Estados Unidos y fuerzas especiales militares estadounidenses, portadoras de una orden judicial de incautación, aprehendieron al petrolero Marinera, que se había negado a ser abordado el mes pasado antes de cambiar a la bandera de Rusia, dijeron las autoridades.
La operación estadounidense contó con el apoyo de la Real Fuerza Aérea británica y de uno de sus buques militares. El secretario de Defensa británico, John Healey, dijo que la operación formaba parte de los "esfuerzos globales para acabar con el incumplimiento de las sanciones".
Más temprano, la Guardia Costera también interceptó otro petrolero vinculado a Venezuela, el Sophia, cerca de la costa noreste de Sudamérica, informaron las autoridades, en el cuarto episodio de este tipo en las últimas semanas. El petrolero iba totalmente cargado, según los registros de Pdvsa.
El Marinera, antes conocido como Bella-1, estaba vacío, pero Estados Unidos dice que tanto él como el M Sophia pertenecen a una "flota en la sombra" de petroleros usados para transportar petróleo sancionado procedente de Venezuela e Irán.
"El único transporte marítimo de energía permitido será el que sea coherente con la ley estadounidense y la seguridad nacional", dijo Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca, en un comunicado.
"Hay un potencial económico ilimitado para el sector energético venezolano a través de vías comerciales legítimas y autorizadas establecidas por Estados Unidos", agregó.
La fiscal general Pam Bondi dijo en un comunicado que la tripulación de la Marinera había hecho "esfuerzos frenéticos para evitar la aprehensión" y "no obedeció" las órdenes de la Guardia Costera, por lo que se enfrenta a cargos penales.
Rubio también dijo que Estados Unidos tiene un plan de tres pasos para Venezuela que comenzará con la estabilización del país después de la captura de Nicolás Maduro el fin de semana, seguido de la supervisión de la recuperación del país y finalmente una transición.
"La conclusión es que ahora existe un proceso en el que tenemos un enorme control e influencia sobre lo que hacen y pueden hacer esas autoridades provisionales", dijo
"Pero, obviamente, este será un proceso de transición. Al final, dependerá del pueblo venezolano transformar su país".
CHINA DENUNCIA "ACOSO" El Gobierno de Trump también ha estado presionando por un acuerdo con Venezuela para desviar suministros de Pekín e importar crudo por valor de US$ 2.000 millones.
"El descarado uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra Venezuela y su exigencia de 'Estados Unidos Primero' cuando Venezuela dispone de sus propios recursos petroleros son actos típicos de intimidación", dijo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, en una rueda de prensa. Los aliados del Partido Socialista de Maduro siguen en el poder en Venezuela, donde la presidenta encargada se mueve en una delgada línea entre denunciar el "secuestro" del depuesto mandatario o poner en marcha la cooperación con Estados Unidos bajo las amenazas explícitas de Trump.
El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, dijo el miércoles en la noche que 100 personas murieron en el ataque estadounidense.
Altos funcionarios del Gobierno Trump, entre ellos Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth, participaron de reuniones informativas clasificadas sobre Venezuela el miércoles para el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Los demócratas dijeron que querían más información.
"Están proponiendo robar el petróleo de Venezuela, a punta de pistola, y usar ese apalancamiento, para siempre, para dirigir el país", dijo a los periodistas el senador demócrata Chris Murphy, de Connecticut.
China, Rusia y los aliados de izquierda de Venezuela han rechazado la incursión para capturar a Maduro, la mayor intervención de este tipo de Washington en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989 para derrocar a Manuel Noriega. Los aliados de Washington también están profundamente inquietos por el extraordinario precedente de capturar a un jefe de Estado extranjero, y Trump ha hecho una serie de amenazas de más acciones -desde México a Groenlandia- para promover los intereses de Estados Unidos.
(Reporte de oficinas de Reuters en todo el mundo; Editado en Español por Ricardo Figueroa y Javier Leira)



