Abusos: el escándalo Epstein sacude a los Windsor, Andrés no devolvió un penique
Vuelven a escena los 12 millones pagados por Isabel II para indemnizar a Virginia Giuffre

Las nuevas revelaciones de los llamados Epstein Files publicados en Estados Unidos, sumadas a informaciones reactivadas por la prensa británica —con los tabloides a la cabeza—, reavivaron la polémica sobre las antiguas relaciones del hijo menor de la reina Isabel II con Epstein.
El diario The Sun, del magnate Rupert Murdoch, abrió en portada con una acusación directa: Andrés no habría "devuelto ni un penique" de los 12 millones de libras esterlinas que la familia real aportó para cerrar en 2022 un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre.
Giuffre, una de las denunciantes de Epstein que se suicidó el año pasado, había demandado a Andrés en Estados Unidos acusándolo de haber mantenido relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad, en al menos tres ocasiones y en distintas propiedades del empresario neoyorquino. El acuerdo económico evitó un juicio público que amenazaba con dañar aún más la imagen de la Corona.
Según el periódico británico, fue la entonces reina Isabel II quien garantizó el "préstamo" destinado a financiar la indemnización. La monarca habría aportado más de 7 millones de libras de su patrimonio personal, mientras que otros 3 millones procedieron de la herencia del príncipe Felipe y cerca de 2 millones del fondo administrado por el actual rey Carlos III.
La controversia no termina allí. La policía británica abrió recientemente una investigación preliminar vinculada a los nuevos documentos del caso Epstein, ahora bajo evaluación de la Fiscalía de la Corona para determinar eventuales implicaciones legales. Entre los elementos examinados figuran correos electrónicos intercambiados entre Andrés y Epstein entre 2010 y 2011, período posterior a la primera condena del financiero en Estados Unidos por explotación de menores.
En esos mensajes, el entonces príncipe compartía información confidencial relacionada con misiones oficiales en Asia, cuando aún era miembro activo de la Casa de Windsor y representante comercial del gobierno británico.
El escándalo también alcanza a Sarah Ferguson, ex esposa de Andrés, quien según nuevas filtraciones habría solicitado asesoramiento financiero a Epstein en 2009 mientras este se encontraba en prisión, ante la posibilidad de enfrentar una nueva bancarrota personal.
La acumulación de revelaciones vuelve a poner en entredicho la figura del duque de York —retirado de la vida pública y despojado de sus funciones oficiales— y alimenta el debate sobre el impacto del caso en la credibilidad y estabilidad futura de la monarquía británica. (ANSA).



