Abusos: la esposa de Chomsky se disculpa por el caso Epstein
La pareja del lingüista implicado: "un grave error, fuimos superficiales"

"Cometimos un grave error y fuimos superficiales" al no profundizar adecuadamente en el pasado de Epstein, declaró Valeria Chomsky en una larga nota difundida hoy en las redes sociales.
Valeria es la segunda esposa de Chomsky, con quien se casó en 2014.
El nombre de Chomsky y sus relaciones con Epstein volvieron a salir a la luz gracias a los documentos publicados por el Departamento de Justicia.
Cuando Epstein fue investigado por acusaciones de tráfico sexual en 2019, le pidió a Chomsky consejo sobre cómo responder.
"He visto la forma terrible en que te trata la prensa y la opinión pública. Es doloroso decirlo, pero creo que la mejor manera de proceder es ignorar el asunto", respondió el profesor, que tras el ictus vive en Brasil.
"Los buitres anhelan una respuesta pública, lo que ofrece un pretexto para una avalancha de ataques venenosos, muchos de los cuales provienen de personas en busca de publicidad o de desequilibrados de todo tipo. Esto es particularmente cierto hoy, con la histeria que se ha desarrollado en torno a los abusos contra las mujeres, que ha alcanzado un punto en el que incluso cuestionar una acusación se considera un crimen peor que el asesinato".
Valeria Chomsky hace un resumen de las relaciones del lingista con el financista: cenas en la mansión de Manhattan, el uso de un apartamento en Nueva York, una visita a París.
"Todas eran interacciones de carácter profesional. Nunca hemos estado en la isla ni sabíamos lo que sucedía allí", precisó.
Algunas de las comunicaciones entre Noam Chomsky y Epstein ocurrieron después de que el Miami Herald publicara, en 2018, una investigación de gran impacto que describía en detalle cómo el financista estadounidense había atacado a chicas y había obtenido en 2008 un acuerdo extrajudicial inusualmente indulgente.
Valeria Chomsky admitió haber leído el artículo, pero que solo un año después, tras el segundo arresto del financista, ella y su marido se dieron cuenta de la gravedad de sus acciones: "Por esta falta de juicio, me disculpo en nombre de ambos. Noam me había confiado, antes de su ictus, que pensaba lo mismo. Fue impactante para ambos darnos cuenta de que habíamos tenido relaciones con alguien que se presentaba como un amigo dispuesto, pero que conducía una vida oculta hecha de actos criminales, deshumanizantes y perversos". (ANSA).



