Abusos: la obsesión de Jeffrey Epstein, "de mi ADN una raza mejor"
Y los archivos del ex financista que ahora provocan escozor también al mundo del arte

La prensa estadounidense ya había reseñado este proyecto —similar al atribuido a Elon Musk, fundador de Tesla— cuando murió Epstein en 2019. Pero los correos electrónicos intercambiados entonces con académicos y científicos, entre ellos el lingista Noam Chomsky y el científico cognitivo alemán Joscha Bach, revelan una ideología profundamente racista: "la brecha de inteligencia con los afroamericanos está documentada", escribió Jeffrey a Chomsky, mientras que a Bach, que entonces trabajaba en el MIT, le sugirió introducir modificaciones genéticas para que las personas negras fueran "más inteligentes".
Los documentos del caso Epstein se cuentan por millones y abarcan una amplia gama de temas. Y tras haber sacudido los círculos políticos y financieros, ahora le toca el turno al mundo del arte. Aparecer en los archivos no es en sí mismo motivo de crítica, pero mientras tanto, ruedan las primeras cabezas: el exdirector del Whitney en la década de 1990, David Ross, renunció a su puesto en la Escuela de Artes Visuales tras la aparición de correos electrónicos que hablaban de una exposición con adolescentes disfrazados de "mayores de edad".
Epstein sugirió el título: "estatutario", es decir, por debajo del límite legal de consentimiento. Ross, quien en un correo electrónico de 2015 (años después de la primera condena del financista por relaciones sexuales con menores) se describió como "todavía orgulloso de llamarlo amigo", se mostró entusiasta.
El alcance y el detalle de los archivos son impresionantes y ofrecen una ventana al funcionamiento del mercado del arte, donde multimillonarios monetizan colecciones mediante una sofisticada gestión de pérdidas y ganancias y utilizan el arte como colateral.
La estrecha relación entre Epstein y el expresidente del MoMA (y fundador del gigante inversor Apollo), Leon Black, es conocida desde hace tiempo, pero los documentos revelaron el diario de una joven que afirma haber sido agredida sexualmente y mordida por el dueño de "El Grito" de Munch. Black sigue siendo miembro de la junta directiva del museo.
El artista Jeff Koons, por su parte, aparece 376 veces en los archivos: en una ocasión cenó con Epstein en 2013 (de nuevo, tras su primera condena en 2008 por relaciones sexuales con menores) mientras el financista intentaba visitarlo en su estudio junto con Woody Allen. Su correspondencia con el productor y coleccionista Steve Tisch es inédita: en 2013, intercambiaron cartas sobre una mujer ucraniana, y Tisch le preguntó: "¿profesional o civil?". En otro correo electrónico, Epstein lo felicitó: "lo hiciste muy bien", a pesar de que "ella estaba molesta por la diferencia de edad". (ANSA).



