Acciones de aerolíneas se desploman por conflicto en Irán, en peor crisis desde pandemia
Por Byron Kaye, Joanna Plucinska y Samuel Indyk
LONDRES/SÍDNEY, 2 mar (Reuters) - Las acciones de las aerolíneas se desplomaban el lunes, con pérdidas por valor de 22.600 millones de dólares, ya que la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán interrumpió vuelos en todo el mundo, cerró importantes centros de operaciones en Oriente Medio y provocó un alza de los precios del crudo.
Los datos mostraron que se habían cancelado al menos 4.000 vuelos en todo el mundo en los últimos tres días, mientras los analistas advierten de semanas de interrupciones. Dubái, el centro internacional más transitado del mundo, y Doha permanecieron cerrados por tercer día consecutivo, dejando a decenas de miles de pasajeros varados, mientras la aviación se enfrenta a su mayor prueba desde la pandemia del COVID-19. Jordania fue el último país de la región en cerrar de forma parcial su espacio aéreo.
Los precios del petróleo subieron hasta un 13%, alcanzando su nivel más alto desde enero de 2025, a medida que Irán e Israel intensificaban sus ataques, elevando la perspectiva de un aumento de los costos de combustible para las aerolíneas. Las acciones de las aerolíneas estadounidenses caían, con declives superiores al 6% de American Airlines y United Airlines. Un grupo de 29 aerolíneas, hoteles y empresas de viajes líderes de Europa, Asia y Norteamérica perdían un total de 22.600 millones de dólares en valor de mercado, según cálculos de Reuters.
La empresa de análisis de aviación Cirium dijo que el lunes se cancelaron al menos 1.560 vuelos, lo que significa que desde el sábado se han cancelado más de 4.000.
Las acciones de TUI, la mayor empresa de viajes de Europa, perdían un 9,6% a las 1302 GMT, mientras que Lufthansa restaba un 5,7% e IAG, propietaria de British Airways, cedía un 5,4%. La cadena hotelera Accor y la compañía de cruceros Carnival también registraban fuertes descensos.
"Todas las aerolíneas y los vuelos están llenos porque la gente tiene que agarrar lo que pueda", afirmó Paul Charles, de la consultora de viajes PC Agency, que se quedó varado en el extranjero. Según dijo, los aviones y las tripulaciones están dispersos por todo el mundo en los lugares equivocados, en una "situación de pesadilla".
Los analistas destacaron el aumento de los costos de combustible, las cancelaciones y los gastos de cambio de ruta como los principales puntos de presión para las aerolíneas, pese a las coberturas.
JPMorgan, Goodbody y Citi señalaron a Wizz Air como la aerolínea europea más expuesta por su gran presencia en Israel y sus acciones caían un 7% en la sesión. Etihad, de Abu Dabi, reanudó algunos vuelos, mientras que el aeropuerto Ben Gurión de Israel anunció que reabriría de forma limitada.
La autoridad de aviación civil de Emiratos Árabes Unidos comenzará a operar "vuelos especiales" en los aeropuertos del país, informó la agencia estatal de noticias WAM, como parte de los esfuerzos para permitir que algunas de las decenas de miles de pasajeros varados en Oriente Medio abandonen la región.
Muchas aerolíneas de Oriente Medio siguieron cancelando vuelos. Flydubai suspendió todos los viajes hacia y desde Dubái hasta las 1100 GMT del martes.
Las acciones de las aerolíneas asiáticas también se vieron afectadas, entre ellas las de la japonesa ANA Holdings, Air China, China Eastern Airlines y la malasia AirAsia X, que cayeron al menos un 4%. Cathay Pacific canceló todos los vuelos a Oriente Medio, incluidos los de Dubái y Riad, y eximió del pago de las tasas de cambio de reserva.
Singapore Airlines canceló los vuelos hacia y desde Dubái hasta el 7 de marzo, mientras que Japan Airlines suspendió los servicios entre Tokio y Doha.
(Reportaje de Byron Kaye y Hollie Adams en Sídney, Shivangi Lahiri y Yadarisa Shabong en Bangalore, Joanna Plucinska, Josephine Mason y Samuel Indyk en Londres, Tim Hepher en París, Federico Maccioni en Dubái, Alessandro Parodi en Gdansk, Danilo Masoni en Milán, Rajesh Kumar Singh en Chicago, Ben Blanchard en Taipéi, Julie Zhu en Hong Kong, Samuel Shen en Shanghái, David Dolan y Maki Shiraki en Tokio, Jun Yuan Yong en Singapur y Juarawee Kittsilpa en Malasia; escrito por Anne Marie Roantree y Joanna Plucinska; editado en español por Benjamín Mejías y Carlos Serrano)



