Adinerados asiáticos buscan sacar sus activos de Dubái ante la guerra de Irán

Por Xinghui Kok, Rae Wee y Yantoultra Ngui
SINGAPUR/DUBÁI, 6 mar (Reuters) -
Poco después de los primeros ataques con misiles y drones iraníes contra Dubái la semana pasada, dos empresarios indios afincados allí intentaron transferir más de 100.000 dólares cada uno desde sus cuentas bancarias locales a Singapur para protegerse del riesgo.
Los problemas técnicos que surgieron tras los ataques iraníes frustraron inicialmente esos planes, según explicaron a Reuters los empresarios, que no quisieron revelar su identidad debido a la delicadeza del asunto.
Uno de ellos afirmó que posteriormente logró transferir la suma a su cuenta bancaria de Singapur a través de otro banco con sede en Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Decenas de otros asiáticos acaudalados están realizando consultas o tomando medidas similares para trasladar sus activos depositados en Dubái a los centros financieros regionales de Singapur y Hong Kong, según informaron asesores y abogados del sector, en un momento en que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán empaña el aura de refugio seguro del golfo Pérsico y agita a los inversores.
Aunque los ricos suelen diversificar sus inversiones entre diferentes regiones y clases de activos, eligen dónde establecerse en función de consideraciones fiscales, normativas, de privacidad y operativas.
Con ese fin, Dubái se ha convertido en los últimos años en un centro de riqueza preferido por los empresarios y las familias ricas de Asia, principalmente de China, que buscan aprovechar sus políticas favorables.
Además, con el auge inmobiliario y de infraestructuras, la región del golfo Pérsico también se ha convertido en un destino de inversión. Los activos totales del sector bancario y financiero de EAU superaron los 5,42 billones de dírhams (1,48 billones de dólares), según su banco central.
Esta tendencia está ahora bajo un intenso escrutinio, ya que los ataques contra Dubái y Abu Dabi han puesto en duda la reputación de estabilidad de EAU.
Ryan Lin, abogado especializado en patrimonio privado con sede en Singapur, dijo que seis o siete de sus 20 clientes con sede en Dubái, cada uno con un promedio de 50 millones de dólares en activos, se pusieron en contacto con él esta semana, y que tres de ellos planean transferir inmediatamente sus activos a la
Uno de los clientes está "comprobando con qué rapidez puede transferir todo a Singapur", afirmó Lin.
Iris Xu, directora de la empresa global de servicios corporativos y de fondos Anderson Global, dijo que entre 10 y 20 gestoras patrimoniales familiares han consultado esta semana a su empresa sobre la posibilidad de trasladar activos de Oriente Medio a Singapur por temor a que el conflicto se prolongue.
Las gestoras patrimoniales son empresas integrales que gestionan las carteras de las personas adineradas.
"Dubái siempre se ha caracterizado por sus ventajas fiscales, pero ahora creo que estas pueden no ser la máxima prioridad para ellos", dijo.
Un asesor de gestión patrimonial de Singapur, que no quiso revelar su identidad porque no estaba autorizado a hablar con los medios de comunicación, dijo que hasta el momento habían hablado con 13 clientes con sede en Emiratos Árabes Unidos y que más de la mitad se planteaban seriamente trasladar sus activos a Singapur.
"Viajar de un lado a otro será un reto incluso si el conflicto terminara mañana. Es una cuestión de confianza", dijo el asesor.
Grace Tang, directora ejecutiva de Phillip Private Equity, afirmó que sus clientes, en su mayoría asiáticos, están nerviosos, y que entre 10 y 20 de ellos le han preguntado sobre la posibilidad de trasladar su patrimonio a Singapur y preservar su capital. (Información de Xinghui Kok, Rae Wee y Yantoultra Ngui en Singapur; Jayshree P Upadhyay en Hong Kong y Hadeel Al Sayegh en Dubái; edición de Sumeet Chatterjee y Muralikumar Anantharaman; edición en español de Jorge Ollero Castela)



