Algunas fuentes del Banco de Japón creen que los tipos podrían subir antes de lo esperado
Por Leika Kihara y Takahiko Wada
TOKIO, 16 ene (Reuters) -
Algunos responsables de política monetaria del Banco de Japón ven margen para subir los tipos de interés antes de lo que esperan los mercados, con abril como una clara posibilidad, ya que la caída del yen podría aumentar la presión inflacionista, según cuatro fuentes familiarizadas con su pensamiento.
Los dirigentes monetarios del Banco de Japón se enfrentan a la nada envidiable tarea de elevar unos costes de endeudamiento ultrabajos durante años, en un momento en el que los crecientes vientos globales pesan sobre el crecimiento de una economía que solo recientemente ha empezado a sacudirse los efectos de la deflación crónica.
Tras elevar en diciembre los tipos de interés al 0,75%, su nivel más alto en 30 años, el banco central mantendrá estables los costes de financiación en su reunión de dos días que finaliza el 23 de enero.
Sin embargo, muchos dirigentes del Banco de Japón ven margen para nuevas subidas de tipos y algunos no descartan la posibilidad de actuar en abril, según las fuentes, lo que supondría un adelanto respecto a las opiniones dominantes del sector privado, centradas en que el endurecimiento monetario se produzca en la segunda mitad de este año.
Los analistas encuestados por Reuters prevén que el Banco de Japón espere hasta julio antes de volver a subir los tipos y más del 75% de ellos espera que se sitúen en el 1% o más en septiembre.
Pero algunos en el BoJ no descartan actuar antes si hay pruebas suficientes de que Japón alcanzará de forma duradera su objetivo de inflación del 2%, dijeron las fuentes.
Las fuentes hicieron sus comentarios bajo condición de anonimato, ya que no estaban autorizadas a hablar con medios de comunicación.
El BoJ espera que la inflación impulsada por los alimentos se modere en los próximos meses y contribuya a lograr más subidas de precios inducidas por los salarios que mantengan la inflación subyacente de forma sostenible en su objetivo del 2%, una previsión que probablemente mantendrá en la reunión de política monetaria de la próxima semana.
Sin embargo, las fuertes caídas del yen desde octubre han aumentado la incertidumbre sobre si las presiones de los precios impulsados por los costes se moderarán tan suavemente como prevé el Banco de Japón.
La debilidad del yen encarece la importación de combustible, alimentos y materiales diversos, lo que podría traducirse en una subida de los precios de los productos de consumo general.
Dado que las empresas ya están dispuestas a repercutir el aumento de los costes, una caída persistente del yen podría darles otra excusa para subir los precios, un riesgo que está atrayendo cada vez más la atención del banco central, señalaron las fuentes.
En la reunión de política monetaria de la próxima semana, es probable que el BoJ eleve sus previsiones de crecimiento económico e inflación para el ejercicio fiscal 2026, señalaron las fuentes. En las previsiones actuales, realizadas en octubre, prevé que la economía crezca un 0,7% y que la inflación subyacente alcance el 1,8%.
"Después de ver cómo se debilitaba el yen a pesar de la subida de tipos del BoJ en diciembre, tengo la fuerte sensación de que puede ir por detrás de la curva a la hora de abordar los riesgos de inflación y podría verse obligado a subir los tipos antes de lo esperado", dijo Katsutoshi Inadome, estratega de Sumitomo Mitsui Trust Asset Management.
"Con el yen aún cayendo, hay muchas posibilidades de que se produzca una subida en abril. No descarto más subidas en julio y octubre". (Información de Leika Kihara y Takahiko Wada; edición de Shri Navaratnam; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



