Alpes franceses 2030, aprender de Italia y acabar con problemas internos
Transportes, infraestructuras, pero también ambiente: los Juegos de Milán-Cortina han sido un verdadero laboratorio de pruebas para los Alpes franceses 2030, que además de los desafíos logísticos y organizativos

Transportes, infraestructuras, pero también ambiente: los Juegos de Milán-Cortina han sido un verdadero laboratorio de pruebas para los Alpes franceses 2030, que además de los desafíos logísticos y organizativos debe solucionar sus problemas de gobernanza.
Validado el modelo "disperso"
La presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, que afrontaba sus primeros Juegos en el cargo, aseguró que Milán-Cortina "superó todas las expectativas" pese al desafío que suponía organizar todas las pruebas en varias sedes repartidas en 22.000 km2.
"Estos Juegos han sido todo un éxito con una nueva forma de hacer las cosas, de manera más sostenible, de un modo que creo que mucha gente pensaba que quizá no seríamos capaces de lograr", añadió el viernes.
En la clausura del domingo señaló que Milán-Cortina inaugura "una nueva generación de Juegos de Invierno".
"El modelo por 'clusters' ha quedado validado", coincidió la presidenta del Comité Olímpico Francés (CNOSF), Amélie Oudéa-Castéra.
"Italia ha gestionado bien, y tenemos que extraer lecciones para nosotros", resumió por su parte la ministra de Deportes francesa, Marina Ferrari, a la AFP.
Italia reutilizó infraestructuras ya existentes, como el Ice Skating Arena de Milán o en la sede del biatlón de Anterselva, con instalaciones provisionales para aumentar la capacidad de espectadores, un modelo que también pretender utilizar los organizadores franceses de 2030 porque reduce costes.
"El modelo disperso es el futuro", han llegado a decir los organizadores franceses, para quienes la fragmentación de sedes no supone ningún problema para los deportistas, los equipos técnicos, ni tampoco para el público en general, que dado el precio de las entradas y la fuerte demanda sólo puede ver una o dos disciplinas.
Una experiencia de los atletas aún por "mejorar"
El abanderado francés Clément Noël dijo "no haber tenido la impresión de haber vivido una ceremonia".
"Aquí prácticamente no hay espíritu olímpico. Se parece más a una simple (prueba de la) Copa del Mundo", lamentó el esquiador suizo Marco Odermatt, secundado por la esquiadora italiana Sofia Goggia, según la cual "en la Copa del Mundo hay más gente".
Muchos se sorprendieron al ver que el ambiente en Bormio, sede de las pruebas masculinas del esquí alpino (una de las disciplinas faro de los Juegos de Invierno), no era tan festivo como en los recintos donde se disputaba el esquí de fondo, el biatlón, el hockey sobre hielo o el patinaje de velocidad.
"Desde el punto de vista de la experiencia de los atletas, probablemente aún queda un poquito de margen de mejora" para que todos los deportistas se sientan partícipes del evento, sobre todo de la ceremonia inaugural, admitió Oudéa-Castéra.
Desafío logístico y de transportes
Los organizadores franceses han tomado buena nota de lo que suponen los desplazamientos y los flujos de espectadores entre las diferentes sedes, pero las largas distancias suponen otros desafíos, en materia de lucha antidopaje, por ejemplo.
"Al igual que Milán-Cortina, los Alpes franceses 2030 se enfrentarán al problema de la distancia entre las sedes, y sin duda habrá que adaptar el modelo, porque lo que hicimos en París 2024 no es aplicable: el laboratorio de referencia para los análisis estará en París", adonde habrá que llevar todas las muestras obtenidas a cientos de kilómetros, admite el secretario general de la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje, Jérémy Roubin.
En cuanto al programa de voluntarios (se espera que unos 450 ayuden a la organización de los Juegos de 2030), éstos reclamaron trabajar con más anticipación: "Una gran parte de nosotros recibió su calendario solo un mes antes del inicio de los Juegos, encontrar alojamiento en ese momento es imposible", declaró Fabian Tosolini, al frente de una asociación de voluntarios olímpicos.
Crisis en el comité organizador
Uno de los problemas que está sufriendo el comité de organización de los Juegos 2030 es el de la salida de varios altos responsables. En diciembre dimitieron la directora de Operaciones y el director de Comunicación y en febrero lo hizo el presidente del Comité de Remuneraciones.
El 11 de febrero, el comité organizador admitió "diferencias irreconciliables" entre su presidente Edgar Grospiron y su director general, Cyril Linette, lo que llevará a la salida de éste, según fuentes consultadas por la AFP.
Miembros de los poderes públicos implicados en la organización han admitido "la imagen dramática" que está ofreciendo el comité organizador y llaman a poner fin a las disputas internas.



