Ambiente: entra en vigor el mecanismo de carbono en las fronteras de la UE

Se aplica a importaciones intensivas en carbono (cemento, acero, aluminio, fertilizantes, electricidad e hidrógeno) y obliga a los importadores a comprar certificados CBAM que reflejan el coste del carbono de su producción, buscando incentivar la reducción de emisiones globalmente y apoyar los objetivos climáticos del Pacto Verde Europeo.
Tras una fase de transición de más de dos años, el sistema pasa de la simple notificación de emisiones a obligaciones financieras integrales para los importadores, lo que marca un punto de inflexión en la política climática y comercial de la UE.
El CBAM se creó para abordar uno de los problemas clave de la transición verde: evitar que las empresas europeas, sujetas a regulaciones climáticas cada vez más estrictas, sean penalizadas en comparación con competidores extracomunitarios que producen en países con estándares ambientales más laxos.
Sin medidas correctivas, el riesgo es la llamada "fuga de carbono", que resulta en la deslocalización de la producción y un aumento general de las emisiones globales.
Con el nuevo sistema, quienes importen a la UE productos con altas emisiones de CO2 deben adquirir certificados CBAM, que reflejan el precio del carbono aplicado en el mercado europeo a través del Régimen de Comercio de Emisiones (RCDE). De esta manera, el coste ambiental de la producción se alinea gradualmente entre los bienes europeos y los importados.
En la fase inicial, los ingresos se destinarán a los Estados miembros, mientras que con el próximo Marco Financiero Plurianual, que comienza en 2028, según las propuestas, el 25% podría destinarse a los Estados miembros y el 75% a recursos propios, es decir, a financiar el presupuesto de la UE (1.500 millones de euros anuales según algunas estimaciones técnicas, como las del Instituto Bruegel). (ANSA).



