Ambiente: Trump aniquila normas ambientales de Obama
Desregulación gases de efecto invernadero. Pentágono compra energía de centrales de carbón

Esta conclusión se derivó de un fallo de la Corte Suprema de 2007, Massachusetts contra la Agencia de Protección Ambiental (EPA), que estableció los gases de efecto invernadero como contaminantes bajo la Ley de Aire Limpio y ordenó a la EPA determinar si representaban un peligro para la salud y el bienestar públicos.
Así, desde 2009, el hallazgo se incluyó no solo en la Ley de Aire Limpio, que regula las emisiones de los vehículos, sino también en numerosas otras leyes ambientales.
En consecuencia, su eliminación conllevaría inmediatamente la derogación de las normas federales sobre emisiones de gases de efecto invernadero, en lo que podría ser el mayor revés en la lucha contra el cambio climático para Estados Unidos, uno de los mayores contaminadores del mundo.
"Esta es la mayor desregulación en la historia de Estados Unidos¯, declaró el administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Lee Zeldin, al The Wall Street Journal.
También organizaciones e investigadores del cambio climático advirtieron que la medida es extremadamente peligrosa y podría allanar el camino para el desmantelamiento de otras políticas ambientales en Estados Unidos.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump buscó derogar regulaciones que sus aliados en el sector del petróleo y el gas calificaron de excesivamente onerosas.
En más de una ocasión, el presidente estadounidense aseveró que los combustibles fósiles son vitales para la economía y la seguridad nacional, con el argumento de que una mayor dependencia de ellos ayudará a reducir los precios de la energía.
Así, el magnate contradice décadas de estudios e investigaciones ambientales.
Además de expresar con frecuencia su convicción de que "el calentamiento global es un engaño", se espera que Trump firme una orden ejecutiva en las próximas horas que obliga al Pentágono a comprar electricidad de centrales eléctricas de carbón.
La administración pretende financiar cinco centrales eléctricas de carbón en Virginia Occidental, Ohio, Carolina del Norte y Kentucky para su puesta en servicio y modernización.
Este compromiso le hará merecedor del prestigioso premio "Campeón Indiscutible del Carbón" del Washington Coal Club, un grupo procarbón vinculado con la industria de los combustibles fósiles.
La decisión de abolir la evaluación de la era Obama también podría generar nueva incertidumbre para las empresas con operaciones globales, atrapadas entre estándares ambientales más bajos en el país y regulaciones de emisiones más estrictas en el extranjero.
Los grupos ambientalistas ya anunciaron que litigarán en los tribunales, y es probable que la disputa tarde años en resolverse.
Queda por ver si, mientras tanto, la administración podrá aplicar las nuevas normas. (ANSA).



