Arabia Saudita recorta la producción de petróleo, mientras la AIE evalúa liberar reservas

Por Yousef Saba y America Hernandez
9 mar (Reuters) - Arabia Saudita comenzó a recortar su bombeo de petróleo, el último productor del golfo Pérsico afectado por la guerra de Estados Unidos e Irán, que ha paralizado el tráfico marítimo en la región y provocado una subida de precios de casi el 30%.
La situación, en tanto, llevó al G7 a considerar la posibilidad de liberar las reservas petroleras de emergencia.
La gigante petrolera Saudi Aramco comenzó a recortar la producción en dos de sus yacimientos, según dos fuentes, sumándose a las reducciones anteriores de Irak, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, ya que los envíos siguen bloqueados y se están agotando las reservas. Las fuentes no dieron más detalles y la firma declinó hacer comentarios.
Los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete debatieron la liberación de las reservas de petróleo de emergencia y los líderes de los siete países podrían tomar una decisión definitiva a finales de esta semana. El G7 agrupa a Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá.
La Agencia Internacional de Energía (AIE), que coordina las políticas energéticas de los países occidentales y otras naciones industrializadas, cuenta con más de 1200 millones de barriles de reservas públicas de petróleo de emergencia y otros 600 millones de barriles de reservas industriales.
Según las estimaciones de analistas, la guerra de Irán ya ha reducido el suministro petrolero mundial en un total de 200 millones de barriles en los últimos 10 días.
A la inquietud del mercado se sumó el nombramiento por parte de Irán del radical Mojtaba Jamenei como líder supremo del país, enfriando las esperanzas de un rápido fin de las hostilidades.
Durante el fin de semana, Irak redujo la producción de sus principales yacimientos petroleros del sur un 70%, a 1,3 millones de barriles por día (bpd), según tres fuentes del sector, mientras que Kuwait Petroleum Corp comenzó a reducir el bombeo el sábado y declaró fuerza mayor.
En Baréin, Bapco Energies declaró fuerza mayor tras un ataque a su complejo de refinerías, informó la empresa.
Los precios del petróleo tocaron el lunes su nivel más alto desde 2022, superando los US$119 por barril, aunque posteriormente recortaban ganancias.
Arabia Saudita está desviando las exportaciones de crudo por oleoducto hacia el mar Rojo, mientras que las amenazas de ataque de Irán mantienen el tráfico hacia y desde el golfo Pérsico prácticamente paralizado. Cientos de petroleros permanecen inactivos dentro del golfo y justo fuera del estrecho meridional de Ormuz.
LIBERACIÓN DE RESERVAS
El presidente Donald Trump, que volvió al poder el año pasado con la promesa de ofrecer a los estadounidenses unos costos energéticos más baratos, intentó restar importancia a las preocupaciones por el aumento de los precios de la gasolina en Estados Unidos, que subieron un 11% la semana pasada.
El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, pidió al presidente que venda petróleo de la Reserva Estratégica.
Japón, que importa cerca del 95% de su petróleo de Oriente Medio, dio instrucciones a un almacén nacional de reservas para que se prepare para una posible liberación de crudo.
Los gobiernos temen el impacto inflacionario del aumento de los costos energéticos, y el presidente Lee Jae Myung anunció los primeros límites de precios al combustible en Corea del Sur en casi 30 años.
En otros lugares, Vietnam eliminó los aranceles a la importación de combustibles y Bangladés cerró las universidades para ahorrar electricidad y combustible. China pidió a las refinerías que detengan las exportaciones de combustible y que intenten cancelar los envíos ya comprometidos.
Qatar, el segundo mayor exportador mundial de gas natural licuado, también ha detenido las exportaciones.
Incluso si Estados Unidos coloca buques de guerra en el estrecho de Ormuz para defender el transporte marítimo, la ruta seguiría siendo "demasiado peligrosa", dijo el ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, al Financial Times en una entrevista publicada el 6 de marzo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que su país desplegará una docena de buques de guerra en el Mediterráneo, el mar Rojo y, posiblemente, el estrecho de Ormuz, como parte del apoyo defensivo a los aliados amenazados por la guerra.
(Reportaje de Shadia Nasralla, Enes Tunagur, Yousef Saba, Shubham Kalia, America Hernandez, Dominique Vidalon, Makini Brice, Joyce Lee y Kyu-seok Shim; escrito por Tony Munroe y Nina Chestney; editado en español por Ricardo Figueroa y Carlos Serrano)



