Argentina: Polémico traslado del sable de San Martín
Milei decidió sacarlo de un museo y enviarlo a un regimiento militar

La medida fue oficializada mediante un decreto del Poder Ejecutivo y justificada por el Gobierno como un acto de "reparación histórica" y de "revalorización del vínculo entre el Libertador y el cuerpo militar que fundó".
Según explicó el Ejecutivo, el sable quedará bajo custodia del Regimiento y será exhibido en actos conmemorativos, entre ellos el aniversario del Combate de San Lorenzo.
Sin embargo, la decisión generó un fuerte rechazo en el ámbito cultural. La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia en desacuerdo con el traslado. La ahora ex funcionaria cuestionó la interpretación oficial sobre el destino del sable y advirtió que la medida contradice el espíritu de su donación y los criterios de preservación patrimonial.
El conflicto también escaló al plano judicial. De acuerdo con Infobae, los herederos de Manuela Rosas, descendientes de la familia que donó el sable al Estado argentino a fines del siglo XIX, iniciaron una disputa legal contra el Gobierno.
Sostienen que el traslado viola las condiciones originales de la donación, que establecían la guarda del arma en un museo nacional y con acceso público permanente.
La polémica sumó críticas de historiadores, especialistas en patrimonio y referentes culturales. En declaraciones recogidas por El País, distintos expertos advirtieron que el traslado del sable sienta un precedente delicado para el sistema de museos nacionales y para futuras donaciones de bienes históricos, y denunciaron una posible utilización política de un símbolo fundacional.
El sable corvo, adquirido por San Martín en Londres en 1811 y utilizado durante las campañas independentistas en Argentina, Chile y Perú, es una de las piezas más emblemáticas del patrimonio histórico argentino. Su custodia ha sido motivo de disputas en distintos momentos del siglo XX, aunque siempre se mantuvo en el ámbito museológico.
Mientras el Gobierno defiende la decisión y descarta dar marcha atrás, la renuncia en el Museo Histórico Nacional y el avance de acciones judiciales profundizan un conflicto que mantiene en tensión a la comunidad académica, al sector cultural y a la dirigencia política, en torno al destino de uno de los máximos símbolos de la historia nacional. (ANSA).



