Argentina: Tregua parcial en los incendios, pero crece la disputa política
Arriva la pioggia, ma divampa la polemica sui fondi

Tras varios días de temor, la llegada de la lluvia el lunes por la noche ofreció un primer respiro a los 500 rescatistas que trabajan principalmente en la provincia de Chubut, donde la situación es desesperada: solo en el Parque Nacional Los Alerces, el incendio, aún sin control, destruyó 30.000 hectáreas de bosque.
Según fuentes de las provincias afectadas, los focos siguen activos en varias zonas del sur, lo que obligó a distintas jurisdicciones a reorganizar brigadas y recursos humanos para reforzar la lucha contra el fuego.
En medio de la crisis, diputados de la oposición denunciaron que la declaración de emergencia ígnea del Gobierno nacional no ha implicado un envío real de fondos a las provincias afectadas.
Según los legisladores, la medida actuaría más bien como herramienta política que como respuesta concreta, mientras las comunidades siguen combatiendo el fuego con recursos limitados.
La emergencia ígnea fue decretada la semana pasada tras un mes de incendios que arrasaron al menos 60 mil hectáreas y obligaron a declarar zona de desastre en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Esta figura legal facilita la intervención estatal, pero, según la oposición, no se traduce en financiamiento adicional ni en acciones operativas efectivas.
El debate político se intensifica en el Congreso, donde sectores opositores exigen información clara sobre cómo se distribuirán los recursos y con qué criterios, y otros reclaman que el Ejecutivo abra la discusión parlamentaria para asignar fondos extraordinarios.
Mientras tanto, desde las provincias se reporta que el fuego sigue desatado en áreas boscosas y parques nacionales, lo que obliga a enviar brigadas adicionales y equipamiento pesado para sostener el combate activo.
La situación mantiene en alerta a autoridades y pobladores, que enfrentan el doble desafío de la persistencia de focos activos y la falta de respuestas presupuestarias claras, en un operativo que ya lleva semanas sin señales de un desenlace cercano. (ANSA).



