Aston Martin limitará vueltas en Australia por riesgo de daños nerviosos en las manos de los pilotos

Por Ian Ransom
MELBOURNE, 5 mar (Reuters) -
Aston Martin limitará sus vueltas en el Gran Premio de Australia, que abre la temporada, para evitar el riesgo de que sus pilotos sufran daños nerviosos en las manos por las vibraciones que se transmiten a través del volante, declaró el jueves el director del equipo.
Adrian Newey explicó que las vibraciones del motor suministrado por Honda se transmitían al chasis y ejercían presión sobre los dedos de Fernando Alonso y Lance Stroll.
«Esa vibración en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad: se caen los retrovisores, se caen las luces traseras, todo ese tipo de cosas, que tenemos que solucionar», declaró a periodistas en Albert Park. «Pero el problema mucho más importante es que esa vibración se transmite finalmente a los dedos del piloto» . «Fernando cree que no puede dar más de 25 vueltas consecutivas antes de correr el riesgo de sufrir daños nerviosos permanentes en las manos», señaló. «Lance opina que no puede dar más de 15 vueltas antes de alcanzar ese umbral» . «Vamos a tener que restringir mucho el número de vueltas que damos en la carrera hasta que controlemos el origen de la vibración».
Aston Martin se ha visto afectado por problemas de fiabilidad que han limitado considerablemente sus vueltas durante las pruebas de invierno.
Alonso, cuya segunda etapa en McLaren entre 2015 y 2019 también se vio empañada por problemas con la unidad de potencia de Honda, dijo que podía sentir las vibraciones en todo el cuerpo mientras conducía.
«Con esta frecuencia de vibraciones, después de 20 o 25 minutos sientes un ligero entumecimiento en las manos o los pies, o donde sea», explicó. «Así que, sí, ha sido un reto».
Stroll dijo que las vibraciones estaban destrozando todo el coche, pero se mostró filosófico ante los problemas.
«Así es la vida, ¿no?», señaló.
Newey dijo que el equipo había logrado reducir en cierta medida el impacto de las vibraciones en la batería, que había afectado al rendimiento de los coches durante las pruebas.
«En cuanto a la transmisión de esa vibración al chasis, no hemos logrado ningún avance», remarcó. (Reporte de Ian Ransom en Melbourne; editado en español por Javier Leira)



