Baggio: el fútbol abraza al "Divino"
Al anunciar la muerte de su madre Matilda, figura central en su carrera y en su vida

"Querida mamá, tu amor me dio la fuerza para sacudir el Universo. Mi deuda de gratitud contigo y con papá no terminará con esta vida", afirmó en su sentida despedida el "Divino", con un mensaje publicado en las redes sociales.
Roberto, ganador del Balón de Oro en 1993, acompañó el mensaje con una fotografía que lo muestra en los festejos de Navidad junto con su madre, que tuvo otros siete hijos: Gianna, Walter, Carla, Giorgio, Anna Maria, Nadia y Eddy y había enviudado el 1 de agosto de 2020, cuando falleció su esposo Florindo.
Baggio, nacido en Caldogno, Vicenza, y residente en esa localidad en la que vivieron sus padres durante toda su vida, siempre estuvo muy vinculado con su familia y, en este momento de dolor, son innumerables las muestras de afecto que recibe de sus fanáticos de todo el mundo y del fútbol en general.
El delantero, que a lo largo de su carrera jugó en Vicenza, Fiorentina, Juventus, Milan, Bologna, Inter y Brescia y disputó tres Copas del Mundo: Italia 90, Estados Unidos 94 (malogró el famoso penal en la final perdida con Brasil) y Francia 98, tenía una relación muy estrecha con su madre.
"Mi madre siempre fue mi primera fanática, pero por sobre todo mi primer hogar. De niño no entendía completamente lo que significaba sacrificarse. Lo entiendo hoy, mirando atrás y pensando en ella. Cada entrenamiento, cada viaje, cada decepción. Ella siempre estaba allí. Incluso cuando estaba en silencio, sentía que me sostenía", dijo alguna vez.
Habitualmente, solía evocarla cuando lo entrevistaban, sobre todo al recordar su apoyo incondicional cuando sufrió aquella grave lesión en la rodilla que sufrió en 1985 y que afectó su carrera y su vida, en la que la "mamma" era una figura central que hoy deja un vacío imposible de llenar. (ANSA).



