Bolivia: Rodrigo Paz decreta la emergencia social y energética en Bolivia
Admite "parálisis de actividades productivas por escasez de combustible"

Esta situación -continúa el texto- ha tenido un impacto directo en el costo de la vida y el normal funcionamiento de la economía nacional.
Entre las principales medidas, el decreto autoriza excepcional y temporalmente la importación, venta y comercialización de combustibles por parte de personas físicas o jurídicas con el fin de garantizar el abastecimiento tanto en zonas urbanas como rurales.
También prevé la suspensión temporal del diésel de la lista de sustancias controladas por un período de un año.
El gobierno declaró que se trata de medidas excepcionales, inmediatas y temporales destinadas a reactivar el sector productivo nacional, mitigar los efectos de la crisis energética y restablecer la seguridad de la población boliviana en el complejo entorno económico actual.
En tanto, en el contexto de la grave crisis económica que afecta a Bolivia, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció hoy un financiamiento de US$4.500 millones (aproximadamente 4.000 millones de euros) para el país, con el objetivo de apoyar el ambicioso programa de reformas del nuevo gobierno conservador de Paz.
El paquete de ayuda, según un comunicado del banco multilateral de crédito, incluye financiamiento específico para protección social, inversión privada, infraestructura, apoyo presupuestario y movilización de capital.
El presidente del BID, Ilan Goldfajn, continuó el comunicado, "reafirmó su apoyo a la estabilización económica de Bolivia y a las reformas que promueven el crecimiento durante una visita histórica, la primera de un presidente de la institución en 15 años".
"Acogemos con satisfacción el apoyo y la visita del BID a nuestro país. Estamos plenamente convencidos de que la estabilización económica es solo el primer paso; el verdadero desafío radica en construir un modelo de crecimiento sostenible y equitativo que llegue a cada familia boliviana y se traduzca en obras públicas, infraestructura, salud, educación y empleo", declaró el presidente boliviano.
El acuerdo prevé una asignación inicial inmediata de aproximadamente US$2.000 millones para apoyar programas sociales y de estabilización para los más vulnerables.
También incluye financiamiento e inversiones dirigidas al sector privado a través de la división BID Invest, que multiplicará por veinte su cartera en Bolivia, invirtiendo hasta US$450 millones durante los próximos tres años en agroindustria, infraestructura, industria e inclusión financiera. (ANSA).



