Boulogne-sur-Mer, una "tierra argentina de corazón" en Francia

El himno argentino resuena en esta soleada mañana de mayo cuando un grupo de militares homenajea a los submarinistas fallecidos del ARA San Juan, con la estatua del general San Martín como testigo, a miles de kilómetros de Argentina,... en Francia.
Boulogne-sur-Mer (norte) es reputada por su puerto pesquero, situado a unos 50 kilómetros de las costas inglesas, pero para los argentinos es la ciudad en la que su héroe nacional, José de San Martín, expiró su último aliento el 17 de agosto de 1850.
"Para los argentinos es un sitio obligado de visita porque aquí falleció (...) el libertador de la Argentina, Chile y Perú", explica a AFP Carolina Ghiggino, responsable de la sección cultural de la embajada argentina en Francia.
Su deceso, sólo dos años después de instalarse, unió para siempre los destinos de Boulogne-sur-Mer y del país sudamericano, hasta el punto que una localidad de 70.000 habitantes de la aglomeración de Buenos Aires lleva el nombre de la ciudad francesa.
Para los submarinistas franceses estaba claro que la estela en recuerdo de sus 44 compañeros del San Juan, hundido en 2017, debía instalarse en esta "tierra argentina de corazón", en palabras a AFP del contralmirante retirado Dominique Salles.
Los miembros de la Asociación General de Amicales de Submarinistas francesa, que preside, recaudaron fondos para dos estelas de acero, el "sudario" de los submarinistas, según Salles. Una se instaló el martes en Boulogne-sur-Mer, la otra en 2021 en la base naval de Mar del Plata.
Aunque su desaparición trajo de vuelta "dolorosos recuerdos" en Francia, su hallazgo en 2018 revivió la "esperanza" de hallar el submarino Minerve, hundido en 1968. "Y lo encontramos [en 2019] (...) Estas dos naves están unidas para siempre", subraya.
En Boulogne-sur-Mer, el "eco" de la tragedia del San Juan "resonó" con más fuerza si cabe por la "íntima historia" que les une "a la gran figura del general San Martín", aseguró durante la ceremonia la primera teniente de alcalde, Mireille Hingrez-Céréda.
- "Abrazo fraternal" -
Esta ciudad portuaria no era en cambio la primera opción de San Martín, cuando se exilió en 1824 a Europa para "no participar en el conflicto interno" en las entonces Provincias Unidas del Río de la Plata, según Carlos Ariel Kirilinko.
El suboficial mayor del regimiento de Granaderos a Caballo del ejército argentino, fundado en 1812 por el libertador, ejerce desde septiembre como conservador del céntrico museo Casa San Martín, donde falleció a los 72 años.
Los miembros de esta guardia presidencial se turnan cada dos años para descubrir a los visitantes la casa donde pasó sus últimos meses de vida el héroe nacional argentino, contemporáneo de otras figuras históricas como Napoleón o Simón Bolívar.
Durante su exilio en Europa, donde entró por el puerto francés de Le Havre, vivió en Londres y en Bruselas, en un primer momento. Pero tras un breve viaje en 1829 a Argentina, decidió instalarse en París, de 1830 a 1848, explica.
Sin embargo, cuando estalló la revolución francesa de 1848, se marchó junto a su hija, su yerno y sus dos nietas a Boulogne-sur-Mer, "el puerto más importante de Francia en la época", "para cruzar a Londres si se complicaba la situación".
El 17 de agosto de 1850 falleció en esta localidad "después de estar cuatro días postrado en la habitación de su hija". Su cuerpo, embalsamado, volverá a Argentina en 1880; su legado en Francia perdurará más allá de su muerte.
En 1909, Boulogne-sur-Mer inauguró la primera estatua en Europa del prócer, en presencia de su nieta Josefa Dominga, a la que Francia concedió años después la Legión de Honor por su papel al frente de un hospital en la Primera Guerra Mundial.
Hermanamiento con La Plata, intercambio de estudiantes, actividades culturales, homenajes cada 17 de agosto al pie del monumento a San Martín de 8,7 metros... Las manifestaciones de este vínculo, a los que se sumó ahora la estela, son variadas.
Para la representante de la embajada de Argentina, Silvina Murphy, la estela "estará cerca del mismo océano que San Martín amaba tanto y que su estatua contempla desde hace más de un siglo", un Atlántico que representa un "abrazo fraternal" con Francia.
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