Bruselas propone cuotas de componentes europeos para las compras públicas de tecnología verde

Por Kate Abnett
BRUSELAS, 19 ene - La Unión Europea planea imponer requisitos mínimos de origen europeo a las compras públicas de tecnologías ecológicas clave para reforzar la industria del continente y reducir la dependencia de las importaciones chinas, según un borrador de propuesta de la Comisión Europea al que tuvo acceso Reuters.
La UE se apresura a apuntalar su base industrial a medida que los altos costes energéticos, importaciones chinas más baratas y los aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionan a los fabricantes europeos.
Un proyecto de propuesta legal de la Comisión, que se presentará la próxima semana, establecería nuevas normas de abastecimiento para la contratación pública de baterías, componentes de energía solar y eólica y vehículos eléctricos.
"La UE debe actuar estratégicamente para asegurar y reforzar su base industrial, su competitividad a largo plazo y garantizar que la transición climática se convierta en un motor de prosperidad industrial y no en una fuente de desindustrialización", dice el borrador, que aún podría cambiar antes de su publicación.
Según el plan, 12 meses después de la entrada en vigor de la ley, los sistemas de baterías adquiridos mediante contratación pública deberán ensamblarse dentro de la UE, y el sistema de gestión de la batería y otros dos componentes deberán ser de origen comunitario.
Las normas se endurecerán al cabo de dos años y exigirán que el sistema de baterías se fabrique en Europa, así como un mayor número de componentes básicos, incluidas las celdas.
Bruselas quiere frenar la dependencia de China, que domina la producción de paneles solares y baterías y compite cada vez más en sectores en los que Europa sigue siendo fuerte, como la fabricación de turbinas eólicas. El borrador califica de "señal de alarma estratégica" que la cuota de la UE en el valor bruto de la industria mundial cayó del 20,8% al 14,3% en el periodo 2000-2020.
La propuesta también fijaría cuotas mínimas en los contratos públicos para bienes industriales con bajas emisiones de carbono fabricados en la UE, y exigiría que los cables eléctricos y la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos sean de fabricación europea. Las inversiones extranjeras directas superiores a 100 millones de euros (US$116 millones) en sectores estratégicos no se aprobarían a menos que cumplieran nuevas condiciones sobre el uso de componentes fabricados en Europa y mano de obra de la UE.
Los planes han dividido a los Gobiernos de la UE, que deben negociar la ley con el Parlamento Europeo. Francia ha defendido la iniciativa, mientras que Suecia y Checa advierten de que las normas de "compra local" podrían hacer subir los precios de las licitaciones y socavar la competitividad del bloque.
(1 = 0,8601 euros)
(Información de Kate Abnett, edición de Mark Potter, editado por Tomás Cobos)



