Cascos azules de la ONU desafían orden militar de Sudán del Sur de salir de ciudad opositora

YUBA, Sudán del Sur (AP) — La Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur declaró el lunes que no acataría una orden del gobierno sursudanés de que cierre su base en Akobo, un bastión de la oposición cerca de la frontera con Etiopía adonde han huido decenas de miles de refugiados.
El ejército sursudanés ordenó el viernes a los cascos azules de la ONU, así como a ONG y civiles, que evacuaran la localidad antes de un asalto previsto.
Pero la misión se negó a irse, señaló que proporcionaría “una presencia protectora para los civiles” en la ciudad, y añadió que la seguridad y protección de su personal “deben respetarse plenamente en todo momento”.
La Misión de la ONU indicó que estaba interactuando “intensamente con actores nacionales, estatales y locales” en relación con esta orden. “Cualquier operación militar en Akobo y sus alrededores pone gravemente en peligro la seguridad y protección de los civiles”, advirtió la jefa de la misión, Anita Kiki Gbeho.
El gobierno de Sudán del Sur ha estado combatiendo a las fuerzas de la oposición desde que un acuerdo de paz de 2018 se vino abajo hace aproximadamente un año.
Se produjo una escalada dramática en diciembre de 2025, cuando las fuerzas de la oposición tomaron varios puestos avanzados del gobierno en el norte de Jonglei. Una contraofensiva gubernamental rechazó a esas fuerzas un mes después y desplazó a más de 280.000 personas. Decenas de miles han buscado refugio en Akobo, donde está destacado un pequeño contingente de cascos azules de la ONU.
Ante el temor del inminente asalto del gobierno sobre Akobo, los trabajadores humanitarios fueron evacuados durante el fin de semana, y también ha comenzado un éxodo masivo de la población.
Funcionarios locales contactados por The Associated Press afirmaron que los civiles que huían enfrentaban peligro y una escasez generalizada de suministros esenciales. Dual Diew, director de salud del condado de Akobo, quien ha huido a Etiopía, indicó que había 84 pacientes heridos en el hospital. “Ahora tenemos a la mayoría de ellos aquí con nosotros”, expresó, y agregó que carecen de medicamentos y de equipo básico de enfermería.
Christophe Garnier, el responsable de Médicos Sin Fronteras en Sudán del Sur, señaló que la organización tuvo que evacuar a su personal de Akobo el sábado y que se enteró del posterior saqueo de su hospital y del vandalismo en su oficina.
“Las personas en Akobo ahora deben huir sin protección o permanecer con el riesgo de ser asesinadas, mientras pierden el acceso a la atención médica y a otros servicios esenciales”, sostuvo.
Los tres gobiernos occidentales que han desempeñado un papel importante en el proceso de paz —Estados Unidos, Reino Unido y Noruega— enviaron una carta al presidente Kiir el lunes en la que instaron a que se revoque la orden de evacuación del ejército y advirtieron de “más muertes, desplazamiento y sufrimiento para el pueblo sursudanés” si se lleva a cabo la ofensiva sobre Akobo.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



