Caso Epstein: proceso contra los Clinton por ultraje al Congreso
Corren el riesgo de cárcel

El proceso es el primer paso hacia una posible acusación penal por parte del Departamento de Justicia, que, de prosperar, podría llevar a los Clinton a prisión. El cargo de desacato conlleva una multa de hasta US$100.000 y una pena de prisión de hasta 12 meses.
El epílogo de hoy es el resultado de un enfrentamiento de meses entre los Clinton y el presidente de la comisión, el republicano James Comer.
Es el último avance en el impredecible caso del financista pedófilo, quien se suicidó en prisión en 2019 y abusó de cientos de adolescentes durante años sin ser detectado. Es bien sabido que el monstruo mantuvo relaciones con todos los representantes de la élite política, económica y cultural de los últimos veinte años en Estados Unidos, incluido Donald Trump.
Empero, la publicación de los últimos documentos del caso reveló más detalles sobre los vínculos de Epstein con Bill Clinton, quien, al igual que el presidente estadounidense, no fue imputado de delito alguno. Entre los puntos sobre los que los republicanos exigen mayor claridad —además de las vergonzosas fotos que muestran al exinquilino de la Casa Blanca en situaciones inapropiadas con muchachas muy jóvenes- se encuentra el hecho de que, mientras Bill era presidente, Epstein visitó el número 1600 de la Avenida Pensilvania en 17 ocasiones.
"No están por encima de la ley. Emitimos las citaciones en buena fe", declaró Comer a Associated Press. "Llevamos cinco meses cooperando con ellos. Y ahora el tiempo se acabó". Ayer, el republicano rechazó la oferta de un abogado de Clinton para entrevistar a Bill en Nueva York, junto con el representante Robert García, el demócrata de mayor rango de la comisión, y varios miembros del staff.
La semana pasada, la expareja publicó una carta mordaz criticando a Comer por solicitar su testimonio justo cuando el Departamento de Justicia lleva un mes de retraso en la fecha límite impuesta por el Congreso para publicar todos los archivos de Epstein.
Sin embargo, tras bastidores, su abogado de larga data, David Kendall, intentó negociar un acuerdo. Según la comisión, Kendall había planteado la posibilidad de que los Clinton testificaran ya la Navidad pasada. Los Clinton también argumentaron que las citaciones eran inválidas porque no tenían ningún propósito legislativo y afirmaron desconocer los abusos de Epstein. En cambio, se ofrecieron a presentar declaraciones escritas sobre sus relaciones con el pedófilo. (ANSA).



