Chile: una ministra evangélica y otra con doping positivo, los dilemas de Kast
Arzobispo defendió a nombrada en la cartera de la Mujer. El positivo en deportes bulle

Luego del impacto por la nominación de dos abogados que defendieron al dictador Augusto Pinochet en el área de Defensa y Justicia y un gabinete con gran cantidad de hombres de negocio sin experiencia en gestión pública, fueron dos ministras las que han concentrado críticas.
Militante del Partido Social Cristiano (PSC), de extrema derecha, Judith Marín, profesora de castellano, 30 años, en 2017 fue desalojada del Congreso cuando se discutía la aprobación del aborto en tres causales (violación, inviabilidad fetal y peligro de vida de la madre) por su ferviente oposición con gritos como: "Vuélvanse al Señor".
A partir del 11 de marzo, como ministra de la Mujer y de la Equidad de Género, se pone en duda la defensa que pueda hacer de los derechos sexuales y reproductivos y de la diversidad sexual, a partir de sus posiciones tajantes.
"Si hay un error político en este gabinete, es el Ministerio de la Mujer", afirmó Hernán Larraín Matte, ex presidente de Evópoli, el más liberal y centrista de los partidos de derecha, sobre el rol de Marín.
En campaña, el entonces candidato Kast aseguró que su gobierno no abordaría la agenda valórica, lo que estaría incumpliendo, según Larraín Matte: "esta ministra con ese perfil y las declaraciones que ha hecho sobre materias valóricas y morales… por lo pronto, poner en cuestión el propio Ministerio de la Mujer, es una provocación", sostuvo.
Públicamente, Marín se había mostrado abierta a fusionar e incluso eliminar la cartera.
Hoy el PSC llamó a Evópoli a evaluar si "será parte del Gobierno o la oposición". Desde Republicanos, el partido de Kast, han defendido a la futura ministra y alegado "prejuicio religioso".
Entre las fuerzas progresistas rechazan su designación y acusan que se trata de una señal política. El diputado del Partido Liberal, Vlado Mirosevic, precisó: "lo que conocemos de ella es que representa un fanatismo religioso, una cosa muy distinta a una persona creyente; posiciones fanáticas no le hacen bien a un Estado laico".
El arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, muy activo en la defensa de la vida y contrario al aborto, en esta jornada también salió en su defensa: "discriminar o cancelar a una persona por la fe que profesa es inaceptable", escribió en X.
"Chile es un país laico, pero no antirreligioso", añadió.
Por otra parte, la atleta olímpica Natalia Duco, como nueva ministra del Deporte, ha disparado controversias entre sus propios pares, a causa del dopaje positivo de 2018 que la tuvo suspendida por tres años de su disciplina.
Gert Weil, exatleta olímpico, exlanzador de bala, con múltiples medallas, afirmó que su nombramiento da cuenta que las autoridades no dimensionan la importancia del deporte. "cómo va a reaccionar ella ante algún caso de dopaje de un atleta chileno cuando esté como ministra", se preguntó.
Además, apuntó que su doping no fue accidente ni error.
"la sustancia que ella tenía llega vía inyectable, no se ingiere como alimento o suplemento… es decir, el atleta es responsable y Natalia nunca asumió la responsabilidad, nunca se manifestó arrepentida".
También la hija de Weil, la destacada velocista Martina Weil, medallista de oro de los Juegos Panamericanos 2023, hoy publicó una foto en las redes previo a un control de doping en Sudáfrica, con el mensaje "viva el deporte limpio".
Un destacado periodista deportivo, Juan Cristal Guarello, agregó que el de Duco "fue un dopaje planificado con mucho tiempo" y que, por ello, "le quitaron las medallas que había logrado en los Juegos Sudamericanos y la sancionaron tres años".
Aseguró que "en World Athletics están muy preocupados y muy enojados por el nombramiento de Duco", según fuentes en el organismo rector del atletismo a nivel mundial. (ANSA).



