China: Xi decapita cúpula militar y se queda con el control de la Armada
También investigado el general de mayor rango acusado de "graves violaciones"

La decisión, informada mediante una breve nota del Ministerio de Defensa, dejó al presidente Xi Jinping, en la cima de la Comisión en calidad de commander-in-chief, con un control operativo inédito y exclusivo del Ejército Popular de Liberación, las fuerzas armadas chinas.
La dirigencia del Partido Comunista puso así en la mira a Zhang Youxia, primer vicepresidente de la Comisión, miembro del Politburó y el militar de mayor rango del Dragón, y a Liu Zhenli, integrante de la Comisión y jefe del Estado Mayor Conjunto. Ambos estuvieron ausentes en la cobertura de los medios estatales de una sesión de estudio del 20 de enero presidida por Xi.
La Comisión Militar Central, responsable de definir la estrategia de las fuerzas armadas y dirigir sus operaciones, quedó reducida a su mínima expresión histórica: de la composición de siete miembros surgida del XX Congreso del Partido Comunista de 2022, solo Xi permanece en funciones, mientras que Zhang Shengmin, comisario político que preside el organismo de control anticorrupción militar, fue promovido vicepresidente de la Comisión en octubre.
La caída de Zhang, de 75 años, considerado el aliado militar más cercano de Xi en el frente de la modernización, representa otro duro golpe para las fuerzas armadas.
Es uno de los pocos oficiales de alto rango aún en servicio, un veterano con experiencia en la guerra de China contra Vietnam en 1979. Su familia es originaria de la misma región que la de Xi y los padres de ambos combatieron juntos en la guerra civil china.
El ejército ha sido uno de los principales objetivos de la ofensiva anticorrupción lanzada por el líder comunista más poderoso desde los tiempos de Mao Zedong desde fines de 2012, cuando llegó al poder.
En 2023 fue decapitada la cúpula de la Rocket Force, la unidad de élite responsable también de las ojivas nucleares. En total, ocho generales de alto rango fueron expulsados del Partido Comunista en octubre de 2025 acusados de corrupción, incluido el general número dos, He Weidong, que había servido bajo las órdenes de Xi y junto a Zhang en la Comisión Militar Central.
En los últimos años, también dos ex ministros de Defensa fueron expulsados del Partido por corrupción, como parte de una acción destinada a reforzar la lealtad y la fiabilidad política en la cúpula del ejército.
Xi aspira a transformar a China en una gran potencia militar al nivel de Estados Unidos. Los gobiernos de Estados Unidos y Taiwán estiman que el líder habría ordenado al Ejército Popular de Liberación prepararse para conquistar la isla rebelde por la fuerza antes de 2027, año en que concluirá su tercer mandato y se celebrará el centenario de las fuerzas armadas.
Pero, según algunos observadores, habría aumentado su frustración por la inaceptable lentitud de los progresos en las capacidades de combate. (ANSA).



