Ciencia: El grafeno, Edison podría haberlo producido sin saberlo en 1879
Al replicar sus experimentos con lámpara incandescente, se crearon condiciones adecuadas

Esto habría ocurrido casi 20 años antes de que el físico Philip R. Wallace planteara la hipótesis de la existencia del grafeno y nada menos que 125 años antes de que el material fuera aislado e identificado por primera vez por los físicos Andrej Gejm y Konstantin Novoselov, luego galardonados con el Premio Nobel en 2010. La hipótesis surge de un estudio publicado en la revista ACS Nano por investigadores de la Rice University, en Estados Unidos.
El grafeno es un material transparente y extraordinariamente resistente, tan delgado como un solo átomo y útil en numerosas aplicaciones tecnológicas como los semiconductores. Un tipo particular de grafeno, llamado grafeno turbostrático (formado por láminas de carbono desalineadas o rotadas), puede producirse aplicando una tensión a un material resistente a base de carbono y calentándolo rápidamente a 2.000-3.000 grados.
Un proceso similar podría haber sido desencadenado por Edison: en sus experimentos utilizaba lámparas con filamentos resistentes a base de carbono, como el bambú japonés, llevando el material a la temperatura crítica de 2.000 grados.
El investigador de la Rice University Lucas Eddy, primer autor del estudio, intentó replicar el experimento de Edison utilizando lámparas artesanales con filamentos de bambú japonés apenas 5 micrómetros más grandes que los de Edison.
Siguiendo el mismo procedimiento de hace más de un siglo, Eddy conectó la lámpara a una fuente de corriente continua de 110 voltios y luego encendió el interruptor durante 20 segundos (un calentamiento más prolongado puede conducir a la formación de grafito en lugar de grafeno).
Los primeros análisis con microscopio óptico demostraron que el filamento de carbono había pasado de un gris oscuro a un plateado brillante.
Para comprender la naturaleza de esta transformación, Eddy empleó la espectroscopia Raman, una técnica que utiliza láseres para identificar sustancias a través de sus "huellas" atómicas, como la lectura de un código de barras. Los resultados confirmaron así que partes del filamento se habían transformado en grafeno turbostrático.
"Reproducir lo que hizo Thomas Edison, con las herramientas y los conocimientos que tenemos hoy, es muy emocionante", afirmó el coordinador del estudio, James M. Tour. "Descubrir que podría haber producido grafeno despierta curiosidad sobre qué otras informaciones pueden estar ocultas en los experimentos históricos". (ANSA).



