Ciencia: La estrella que se transformó en un agujero negro
Al llegar al final de su ciclo de vida, no explotó en una supernova

Publicado en la revista Science y dirigido por el Instituto Flatiron y la Universidad de Columbia, este es el registro más completo jamás realizado de este fenómeno y despertó un gran entusiasmo entre los investigadores: los resultados representan una oportunidad única para vislumbrar el misterioso origen de los agujeros negros y ayudarán a comprender los factores que determinan la muerte de estrellas masivas.
"Sabemos desde hace 50 años que existen los agujeros negros -afirma Kishalay De, quien dirigió el estudio- pero nuestra comprensión de qué estrellas se transforman en agujeros negros y cómo lo hacen apenas empezó a vislumbrar la superficie".
"Este es el comienzo de la historia: la luz de los escombros que rodean al agujero negro recién nacido será visible durante décadas con telescopios como el James Webb y podría convertirse en un referente para comprender cómo se forman los agujeros negros estelares", agrega.
La estrella ahora extinta, designada M31-2014-DS1, se encuentra a unos 2,5 millones de años luz de distancia, en la cercana galaxia de Andrómeda.
Al analizar las mediciones realizadas con una serie de telescopios espaciales y terrestres entre 2005 y 2023, los investigadores observaron que la luz infrarroja de la estrella comenzó a aumentar en 2014. Sin embargo, dos años después, se desvaneció rápidamente, cayendo muy por debajo de su brillo original.
Observaciones más recientes, realizadas en 2022 y 2023, demostraron que la estrella prácticamente desapareció: ahora solo es detectable en longitudes de onda del infrarrojo medio, donde brilla a una décima parte de su brillo anterior.
Este comportamiento, comparado con las predicciones teóricas, proporciona evidencia de que el núcleo estelar colapsó formando un agujero negro. (ANSA).



