cierran elecciones presidenciales en uruguay y referéndum sobre reforma previsional

(Cambia título y agrega información)
Por Lucinda Elliott
MONTEVIDEO, 27 oct (Reuters) -
Los centros de votación en Uruguay cerraron el domingo en una carrera electoral presidencial entre moderados, y los encuestadores predicen una probable segunda vuelta en noviembre cuando se cuenten los resultados finales.
El país, de 3,4 millones de habitantes, conocido por sus playas, la legalización de la marihuana y su estabilidad, votó para elegir a su próximo presidente y a sus legisladores, con la oposición de centroizquierda a la cabeza en las encuestas preelectorales.
El país también decidirá sobre un referéndum sobre la reforma de las pensiones que reduciría la edad de jubilación en cinco años, a 60, y otro que aumentaría los poderes de la policía para luchar contra los delitos relacionados con las drogas.
Pero a diferencia de las marcadas divisiones entre derecha e izquierda en Argentina, Brasil o México, la arena política de Uruguay está relativamente libre de tensiones, con una superposición significativa entre las principales coaliciones conservadoras y liberales que atenúa en parte el impacto del resultado.
En la votación en la pequeña nación sudamericana, el candidato de centroizquierda del Frente Amplio, Yamandu Orsi , el favorito antes de las elecciones, se enfrentó al candidato conservador Álvaro Delgado.
Detrás de ellos estaba el joven conservador Andrés Ojeda, experto en redes sociales, quien se dirigió a los periodistas afuera de su gimnasio local el día de las elecciones.
Cuando los centros de votación cerraron el domingo luego de un día de votación tranquilo, cientos de partidarios del Frente Amplio en la capital, Montevideo, donde los residentes históricamente han apoyado al centroizquierda, se habían reunido en un escenario con vista a la costanera de la ciudad para esperar los resultados.
María González, de 61 años, votó por el Frente Amplio porque dijo que la gente estaba en "tremenda necesidad" y que el gobierno actual no había abordado los problemas relacionados con la vivienda, la educación y la atención médica.
Las encuestas preelectorales indicaban que ningún candidato presidencial probablemente obtendría más del 50% de los votos, lo que significa que el 24 de noviembre se celebraría una segunda vuelta entre los dos primeros clasificados del domingo.
Orsi dijo a los periodistas el domingo por la mañana en un local de votación que el Frente Amplio había llegado a las elecciones "con más fuerza". "Soy de barrio, soy de esta ciudad y cada vez me siento más orgulloso de ser uruguayo", añadió.
En Treinta y Tres, una región rural del este de Uruguay que tradicionalmente ha votado por los conservadores, Ramón Silveira, un trabajador agrícola de 60 años, votó por Delgado. "Quiero que continúe la tendencia de los últimos cinco años", dijo.
Si bien la seguridad era un área en la que la coalición gobernante podía mejorar, Silveira confiaba en que con más tiempo en el gobierno las tasas de criminalidad bajarían.
Los colegios electorales abrieron a las 8:00 hora local (11:00 GMT) y cerraron a las 19:30 hora local; los resultados se esperan dos horas más tarde.
El domingo también hubo mayor tensión en dos plebiscitos vinculantes. Uno de ellos preguntó si se debía reformar el sistema de pensiones privadas de Uruguay, de 22.500 millones de dólares, que ha suscitado críticas de políticos de ambos partidos que dicen que podría dañar la economía.
Laura Mesa, una cocinera de 35 años, se mostró a favor: "Trabajamos toda la vida. ¡La edad de jubilación debería ser más corta para poder disfrutarla!", dijo desde un centro de votación en Treinta y Tres.
Jesús Collazo, de 22 años , se mostró menos convencido por la propuesta de reforma: "Estoy de acuerdo con algunos aspectos como bajar la edad de jubilación, pero sigo pensando: ¿Qué van a hacer para sustituir todo ese dinero de las pensiones privadas? ¿Nos van a hacer pagar impuestos?".
Los uruguayos también votaron sobre la eliminación de las restricciones constitucionales a las redadas policiales nocturnas en domicilios particulares como forma de combatir los delitos relacionados con las drogas, una preocupación creciente entre los votantes. Ambos referendos requieren mayorías simples para su aprobación.
"Debemos tomar el control de nuestra seguridad", dijo Orsi en un mitin de campaña esta semana, prometiendo ser duro contra el crimen.
La coalición conservadora gobernante está luchando por defender su historial de seguridad, pero espera que los éxitos en la economía (con el empleo y los salarios reales ahora en aumento) puedan ser suficientes para convencer a los votantes de elegir la continuidad en lugar del cambio.
"Estoy convencido de que todo el trabajo que hemos hecho y lo que representamos va a salir bien", dijo Delgado al abrir las urnas el domingo.
(Reporte de Lucinda Elliott en Montevideo y Ana Ferreira en Treinta y Tres, editado en español por Daniela Desantis y Walter Bianchi)



