Cine: Director documental candidato sobre Gaza pide medidas seguridad en Goya
Ante amenazas, tengo miedo por mi equipo, italo-argentino Hernán Zin

"Las amenazas han sido muy claras", apunta Zin (Buenos Aires, 54 años), que apunta haber recibido "todo el apoyo del gobierno y de la Academia de cine" tras su petición de medidas de seguridad.
El cineasta dice no tener "miedo por mi. Tengo miedo por mi equipo" pues sigue recibiendo "amenazas de muerte muy claras de causarnos daño el día de la ceremonia", que se celebra en el Auditori Fórum de Barcelona.
"Todos somos Gaza" fue rodado con un equipo de 20 personas sobre el terreno y otras tantas, incluidas él, en España, ante la imposibilidad de trabajar allí.
Retrata el día a día de tres jóvenes gazatíes, Udai, Mohamed y Bisán, a los que siguió en su anterior documental, "Nacido en Gaza" (2014).
El proceso de este documental lo califica como "horrible, fue horrible el rodaje, las amenazas, las trampas de la gente que nos dejó tirados en el camino, juicios…" Zin, director de una treintena de documentales y ganador del Platino al mejor documental iberoamericano con "Nacido en Siria", estuvo "dos años encerrado en la oficina de Madrid.
Hubiese preferido estar allí, desde la distancia fue muy duro", comenta.
Hijo del ex senador y ministro italiano Claudio Zin, dice que Gaza "es una cárcel a cielo abierto. Los jóvenes preguntan por qué no pueden ir a estudiar fuera cuando les han dado una beca. Es un campo de esclavos".
Gaza es "la punta del iceberg del poder del dinero para silenciar a quien se quiera", señala el cineasta, que lleva sufriendo "toda la vida una campaña contra mi, con amenazas de te vamos a desprestigiar y te vamos a hundir la carrera".
A Zin le gustaría que su documental "despierte a la gente y se levante contra el poder, no solo en Israel sino ante el poder que se lleva por delante a los ciudadanos, el que termina con el periodismo y con la libertad de expresión. Ojalá que la gente piense que todos somos Gaza, que no solo es tener pena por los gazatíes sino por todos los abusos que sufrimos".
La película es "dolorosa pero también luminosa. Ninguno de los tres protagonistas ha perdido la sonrisa. Uno de ellos se quiere casar. Bisán, que perdió a 17 miembros de su familia en un bombardeo y fue rescatada por un periodista, quiere ser periodista como él".
Así que "si esta gente ha conseguido salir adelante, nosotros no tenemos excusa".
Zin no cree que vaya a ganar mañana el Goya al mejor documental, categoría en la que compite con "Tardes de soledad", "Flores para Antonio", "The Sleeper. El Caravaggio perdido" y "Eloy de la Iglesia. Adicto al cine".
Tiene la vista puesta ahora en el Festival de Venecia, con la esperanza de que su cinta se elegida para participar en la próxima edición. (ANSA).



