Cine: La nueva película de Gus Van Sant, un loco contra el sistema
Dead Man's Wire, basada en un caso real

Es 8 de febrero, una mañana soleada en Indianapolis.
Mientras el popular conductor radial Fred Temple (Colman Domingo) entretiene a su audiencia como de costumbre, el delgado Tony Kiritsis (Bill Skarsgård) se dirige en su viejo automóvil a la sede de Meridian Mortgage Company. Espera encontrarse con el directivo M.L. Hall (Al Pacino), pero en su lugar se topa con su hijo, Richard, conocido como Dick (Dacre Montgomery).
Tras un breve intercambio, Tony lo ata a su propio cuerpo con un cable metálico conectado al gatillo de una escopeta recortada oculta bajo un falso yeso en el brazo. Un mecanismo tan ingenioso como letal: si alguien intentaba separarlos, el arma se dispararía automáticamente.
Kiritsis estaba convencido de que la compañía hipotecaria lo había arruinado económicamente y exigía no solo disculpas públicas, sino también una indemnización de cinco millones de dólares por el supuesto fraude cometido en su contra.
La situación se prolongó durante unas 63 horas entre negociaciones y transmisiones televisivas en vivo que convirtieron el caso en un fenómeno mediático nacional.
"La idea de rodar una historia ambientada en el Medio Oeste me atrajo de inmediato. Además, el productor es amigo mío y necesitaba con urgencia un director para una película que debía hacerse en muy poco tiempo y con un presupuesto extremadamente bajo. Pero lo que más me convenció fue el personaje de Tony: es realmente único, impulsado en su accionar contra el sistema por la locura. Eso me resultó absolutamente fascinante", señala Van Sant, referente del cine independiente y especialista en historias al margen.
«Existen paralelismos con Luigi Mangione, el joven de 27 años que asesinó a Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare?
"Claro que los hay. De hecho, fue un caso que ocurrió poco después del inicio del rodaje. Pero los problemas de Mangione eran mucho más profundos y arraigados que los de Tony. Su lucidez mental estaba además afectada por los medicamentos que debía tomar tras las lesiones derivadas de la práctica deportiva. De todos modos, si Tony hubiera disparado —subraya Van Sant— no creo que me hubiera interesado menos como tema cinematográfico".
Consultado sobre la inteligencia artificial, el director admite cautela: "No sé lo suficiente, aunque recientemente intenté escribir algo para generar una imagen en pantalla y no pasó nada. Tal vez era una función paga. Creo que en muchos ámbitos, como la medicina o las artes visuales, la IA puede ser útil. Distinto es en el terreno informativo. Crear noticias falsas o manipuladas puede ser realmente aterrador".
Van Sant relata una experiencia reciente: "Esta mañana estaba viendo videos en YouTube y apareció uno de un oso entrando en una casa tras derribar la puerta. Era claramente falso, pero en realidad no lo sabes con certeza. Durante un momento te preguntas si lo que viste era real, y eso asusta, porque pone en duda la veracidad de todas las imágenes que veremos en el futuro cercano". (ANSA)



