Cine: Michelle Yeoh, mi reivindicación asiática en Hollywood
Premio Oscar y Oso de Oro honorífico se confiesa en la Berlinale

Alcanzó luego fama internacional en 1997 al interpretar a la agente secreta china Wai Lin en la película de James Bond "Tomorrow Never Dies". Llegaron después sus extraordinarias actuaciones en "El tigre y el dragón" y, sobre todo, en esa obra maestra que es "Everything Everywhere All at Once", filme por el que recibió, sorpresivamente, un merecido Oscar a mejor actriz.
Ahora el Festival Internacional de Cine de Berlín le otorgó el Oso de Oro Honorífico 2026 y, en conferencia de prensa, contó cómo se llega a ser Michelle Yeoh.
¨Qué tan difícil es Hollywood para las minorías? "Sigue siendo una lucha. No creo que problemas así desaparezcan de un día para otro. Hemos tenido mucha suerte de formar parte de algunas películas que sacaron a la luz ciertos roles. Recuerdo que cuando hicimos "Crazy Rich Asians", con un elenco casi enteramente asiático, todos decían: 'Oh Dios, quién sabe cómo terminará'. Pero lo maravilloso del público es que no puedes prever hacia dónde irá ni cómo evoluciona. Si hoy estoy sentada aquí con el Oso de Oro es por mi perseverancia y mi terquedad al pensar: 'No me iré así', me quedaré hasta que haya cambios justos no solo para las minorías, sino para todos".
¨Qué piensa de la actual situación política en Estados Unidos? "Prefiero no hablar de algo que no conozco bien y concentrarme en lo que es importante para nosotros, que es el cine. Hay quien dice que no sobrevivirá, pero yo creo que la sala es el único momento en que puedes abrir el corazón, es el lugar de todos nosotros".
Sobre sus arriesgadas acrobacias en pantalla a lo largo de su carrera dijo: "Es correcto tener miedo, así entiendes mejor la situación antes de lanzarte. Pero debo decir que tengo otros miedos: el escenario, las alturas, y también soy claustrofóbica.
Una vez tuve un accidente muy grave y estuve a punto de dejarlo todo. Quien me salvó fue Quentin Tarantino en persona: entró corriendo en mi sala de estar en Hong Kong, tomó un almohadón, lo arrojó al suelo y empezó a interpretar, fotograma a fotograma, algunas de las secuencias de acción que yo había rodado".
Y añadió sobre su relación con el miedo: "Asumir riesgos es parte de la vida, pero riesgos calculados. De joven era un poco más temeraria, como se ve en algunas de mis primeras películas de acción como "Supercop", pero tuve mucha suerte porque siempre hubo alguien o algo que me protegió".
Finalmente, al recordar su llegada a Hollywood, señaló: "Cuando llegué por primera vez, los papeles que me ofrecían eran muy estereotipados: una chica china en Chinatown o cosas por el estilo, y siempre había una razón por la que un rostro asiático no podía aparecer como médico, enfermera o periodista. Fue difícil entrar en esa mentalidad y hacer entender que estaban equivocados al encasillar a las personas. Tuve que aprender a decir no, y es gracias a esos no que hoy estoy aquí con este Oso de Oro en las manos". (ANSA).



