Clima: ola de frío ártico extremo afecta a 43 millones de personas en EEUU

Este fenómeno fue provocado por el desplazamiento hacia el sur de un vórtice polar debilitado, generando condiciones invernales extremas en amplias regiones del país, con un elevado riesgo de congelamiento, hipotermia y cortes en servicios esenciales.
En la mañana del lunes, las temperaturas sensibles se desplomaron a -30°C en Minneapolis, -27°C en Cedar Rapids (Iowa), -22°C en Chicago y -22°C en Green Bay (Wisconsin), según reportes meteorológicos.
El frío persistía el martes en el Medio Oeste, con registros de -13°C en Chicago, -23°C en Green Bay y -12°C en Cleveland.
La ola polar comenzó a afectar el Noreste en la madrugada del martes, con sensaciones térmicas de -11°C en Pittsburgh (Pennsylvania), 7°C en Washington D.C. y 5°C en Nueva York, donde millones de trabajadores comenzaron su jornada bajo condiciones inusuales para el Atlántico medio.
Las autoridades de salud y protección civil advirtieron sobre el alto riesgo de congelamiento en piel expuesta en pocos minutos, y la posibilidad de hipotermia, especialmente entre personas sin hogar, adultos mayores y niños.
Varias ciudades del Medio Oeste y el Noreste suspendieron clases presenciales o retrasaron horarios de ingreso, mientras que algunos estados habilitaron refugios de emergencia para personas sin vivienda.
Además de las bajas temperaturas, la masa de aire ártico está generando fuertes nevadas en el Medio Oeste y el Noreste debido al efecto lago. Se prevén las mayores acumulaciones en el Oeste de Michigan y en el norte del estado de Nueva York, con entre 15 y 30 centímetros de nieve, lo que podría causar interrupciones en el tránsito, cancelaciones de vuelos y cortes de energía.
A pesar de que episodios de frío extremo son habituales durante el invierno boreal, expertos han señalado un aumento en la frecuencia de estas irrupciones extremas en los últimos años, atribuyéndolo a alteraciones en el comportamiento del vórtice polar, que habitualmente mantiene el aire frío confinado en el Ártico.
Cuando este sistema se debilita, masas de aire gélido pueden desplazarse hacia latitudes medias, provocando descensos abruptos en temperaturas en Estados Unidos, Europa y Asia.
(ANSA).



