Clima: Ola de frío extremo paraliza el este de EEUU, 100 millones bajo alerta
Vientos árticos llevan las sensaciones térmicas hasta -40 grados en el noreste

Según los servicios meteorológicos, las sensaciones térmicas podrían descender hasta -20 grados centígrados en partes de Michigan y el norte de Ohio, mientras que en el sur de Ohio y Virginia Occidental se prevén valores cercanos a -10 grados.
En el noreste del país rigen advertencias por frío extremo en amplias áreas de Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York, Connecticut, Massachusetts y Vermont. En Nueva York, la sensación térmica podría alcanzar los -20 grados, mientras que en el norte del estado, en zonas cercanas a Saranac Lake, podría descender hasta -40 grados, con riesgo de congelación de la piel en menos de 10 minutos.
También se esperan valores bajo cero en áreas poco habituales para este tipo de eventos: en Richmond, Virginia, las sensaciones térmicas podrían ubicarse por debajo de los 0 grados durante el fin de semana.
El fenómeno está impulsado por fuertes vientos, con ráfagas de entre 50 y 80 km/h, especialmente durante el fin de semana, lo que agrava el impacto del frío.
El sistema también trae nevadas. Durante la mañana del viernes se registró caída de nieve en Michigan, Indiana, Ohio, Virginia Occidental, el oeste de Pensilvania y el oeste del estado de Nueva York. Por la tarde, las precipitaciones se tornaron más dispersas, desde los Apalaches de Carolina del Norte hasta el norte de Nueva York.
En el corredor de la autopista I-90 del oeste de Nueva York, incluidas ciudades como Syracuse, Rochester y Buffalo, podrían acumularse entre 5 y 12 centímetros de nieve.
Aunque el lunes por la mañana seguirá siendo muy frío en el noreste, los meteorólogos anticipan vientos más débiles, lo que reducirá el impacto de las sensaciones térmicas extremas. A partir de mediados de la próxima semana, se espera un lento aumento de las temperaturas, con valores por encima del punto de congelación en ciudades como Nueva York y Boston entre martes y miércoles.
Las olas de frío intenso en Estados Unidos suelen estar asociadas al desplazamiento del vórtice polar, una masa de aire ártico que, al debilitarse o desestabilizarse, permite que temperaturas extremadamente bajas avancen hacia latitudes más meridionales.
Este tipo de eventos, frecuentes durante el invierno boreal, genera impactos en el transporte, la infraestructura y la salud pública, especialmente por el riesgo de hipotermia y congelación en exposiciones prolongadas al aire libre. (ANSA).



