Clima: Ola polar histórica en EEUU deja 21 muertos y paraliza gran parte del país
Más de 160 millones de personas están bajo alerta por frío extremo

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que las temperaturas seguirán muy por debajo de los niveles normales durante el resto de esta semana y parte de la próxima, con sensaciones térmicas "potencialmente mortales" que alcanzaron los -20 grados Fahrenheit (-29 øC) en el valle alto del Ohio durante la noche del lunes.
El organismo alertó además que el episodio de frío no muestra señales de terminar, con una nueva irrupción de aire ártico en camino y una "creciente probabilidad de otra tormenta invernal significativa" para los estados del este durante el próximo fin de semana. Según los pronósticos, este podría ser el período de frío más prolongado en décadas y el más intenso de los últimos años.
Nevadas de al menos 30 centímetros se registraron en una vasta franja que va desde Arkansas hasta Nueva Inglaterra. En Pittsburgh se acumularon más de 50 centímetros de nieve, con temperaturas que descendieron hasta los -25 grados. En algunas zonas, la nieve cayó a un ritmo cercano a un centímetro por hora.
Más de 500.000 usuarios seguían sin electricidad en la mañana del martes, de acuerdo con el sitio PowerOutage.com, incluidos 178.000 en Tennessee y 140.000 en Mississippi, lo que encendió la alarma por la situación de personas vulnerables que tienen dificultades para calefaccionar sus hogares.
"Temperaturas récord esta noche en el sur y condiciones particularmente peligrosas tras la tormenta del fin de semana, con muchos aún sin suministro eléctrico", señaló el Servicio Meteorológico en una actualización.
"Temperaturas de un solo dígito y bajo cero representan un riesgo mortal de hipotermia y congelación incluso sin viento", añadió.
El nuevo frente de aire ártico avanzará entre el viernes y el sábado desde las planicies hacia el este y el sudeste, con nuevos récords de frío previstos incluso en zonas del sur de Florida. El fenómeno podría extenderse al menos hasta mediados de la próxima semana antes de un retorno gradual a valores estacionales.
Aunque algunos aeropuertos comenzaron a reabrir, la tormenta seguía provocando un fuerte impacto en el transporte: más de 1.400 vuelos fueron cancelados y se registraron más de 8.000 demoras, según el sitio FlightAware.
En Nueva York, las autoridades declararon un "código azul reforzado" por el frío extremo y el Departamento de Gestión de Emergencias abrió más de 50 hospitales y refugios para brindar abrigo. Cerca de 500.000 estudiantes siguieron clases de manera remota mientras las escuelas permanecieron cerradas.
En Dallas, unas 1.150 personas sin hogar fueron alojadas en refugios habilitados por la ciudad, junto a varias familias y mascotas. En New Hampshire, la policía estatal respondió a 126 accidentes viales desde que comenzó la tormenta.
En Pittsburgh, el alcalde Corey O'Connor declaró el estado de emergencia y denunció que 37 quitanieves se averiaron por el frío extremo. En Mississippi, el gobernador Tate Reeves anunció el despliegue de 500 efectivos de la Guardia Nacional para retirar escombros y ordenar el tránsito.
"Vamos a salir adelante, pero no hoy ni mañana", afirmó.
En Luisiana, la ciudad de Monroe emitió una advertencia preventiva para hervir el agua potable debido a problemas temporales de calidad microbiológica causados por las condiciones climáticas. (ANSA).



