Cocaleros refuerzan seguridad de Evo Morales por presencia de la DEA en Bolivia
Seguidores de Evo Morales redoblaron su seguridad en el feudo cocalero del expresidente en el centro de Bolivia, por temor a que sea detenido y extraditado por la agencia antidrogas estadounidense DEA, dijeron este martes...

Seguidores de Evo Morales redoblaron su seguridad en el feudo cocalero del expresidente en el centro de Bolivia, por temor a que sea detenido y extraditado por la agencia antidrogas estadounidense DEA, dijeron este martes a la AFP fuentes próximas al dirigente.
El gobierno del centroderechista Rodrigo Paz, en el poder desde noviembre, anunció el próximo retorno de la DEA tras su expulsión del país en 2008 por parte del entonces mandatario Morales.
El líder indígena, que gobernó entre 2006 y 2019, evade desde hace más de un año una orden de detención por un caso de trata de una menor, acusación que rechaza.
Es protegido en la región cocalera del Trópico de Cochabamba por una guardia de campesinos que ahora temen que, si lo detienen, las autoridades bolivianas o la justicia estadounidense inicien un caso de narcotráfico contra él.
"Creemos que (...) el gobierno quiere utilizar a la policía con agentes infiltrados de la DEA para detenerlo y, posteriormente, intentar inculparlo con alguna denuncia, ya sea de narcotráfico o de terrorismo", para "luego extraditarlo" a Estados Unidos, dijo a la AFP Aquilardo Caricari, dirigente cocalero cercano a Morales.
El sobrevuelo el 8 de enero de un helicóptero en el que participaron funcionarios de la DEA sobre la región puso en sobresalto a los campesinos. Desde entonces Morales no ha aparecido en medios de comunicación ni en eventos públicos.
Sus partidarios aseguran que cayó enfermo de dengue y que se encuentra "a resguardo" fuera de Lauca Eñe, el pequeño poblado que se convirtió en su cuartel general.
Según Caricari, la guardia permanente de Morales que contaba con mínimo 2.000 campesinos se ha ido incrementando hasta los 7.000. "Hemos activado la alerta máxima en la región", señaló.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump intensificó en los últimos meses su combate al crimen transnacional en Latinoamérica.
A inicios de enero, Washington capturó al entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro durante una operación militar en Caracas y cercanías. El líder chavista y su esposa fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan un juicio por narcotráfico.
Bolivia es el tercer productor mundial de cocaína, después de Colombia y Perú, según la ONU.
Tres altos jefes policiales antinarcóticos de Morales terminaron tras las rejas por delitos vinculados al narcotráfico, dos de ellos fueron extraditados a Estados Unidos.
El último fue el coronel Maximiliano Dávila, extraditado en 2024 bajo la acusación de participar presuntamente en la exportación de una tonelada de cocaína.



