Colombia: Petro a la Casa Blanca, cerrar heridas
Cita con Trump el 3 de febrero. Los cancilleres hablaron de los pormenores de la reunión

La reunión se concretó el pasado 7 de enero en una conversación telefónica de 55 minutos que ambos mandatarios sostuvieron, que le puso fin a la escalada de mensajes desde Washington y Bogotá, que llevaron la relación política a un lugar impensado, en el que hubo hasta amenazas del uso de la violencia.
"Las conversaciones marchan bien", resaltó Petro hoy en un corto y positivo mensaje, con el que se refirió al diálogo telefónico que poco antes habían sostenido su canciller, Rosa Yolanda Villavicencio, y el secretario de Estado, Marco Rubio, para detallar los pormenores del encuentro.
"El secretario de Estado Marco Rubio habló hoy con la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio, para dialogar sobre prioridades comunes, entre ellas los lazos comerciales, la cooperación regional en materia de seguridad y los esfuerzos contra el narcotráfico", destacó hoy el viceportavoz principal del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Añadió que Rubio y Villavicencio se comunicaron en la antesala de la reunión de los jefes de Estado, en la que ambos "continuarán avanzando en temas de importancia mutua entre Estados Unidos y Colombia".
Desde Bogotá, la Cancillería resaltó que la "llamada fue descrita por las partes como "muy positiva" y en la que se abordaron los temas que discutirán los presidentes en Washington, el próximo 3 de febrero.
En la conversación, "se plantearon los temas a tratar en la reunión entre los mandatarios, valorando la larga e histórica trayectoria de cooperación y trabajo conjunto entre Colombia y Estados Unidos". "Los temas a tratar incluyeron, entre otros, la lucha contra el crimen organizado transnacional, especialmente en frontera, los asuntos de seguridad regional y las oportunidades conjuntas en materia económica", destacó el Ministerio de Exteriores, en un mensaje en X.
Un asunto que llamó la atención del encuentro telefónico Rubio-Villavicencio fue el de las "garantías" para el presidente Petro en su viaje a Estados Unidos.
"En la llamada, se reafirmó el deseo de ambos presidentes de que la reunión en Washington sea exitosa. Para ello, se confirmó que al señor presidente Petro se le proveerán todas las garantías propias de una visita de un jefe de Estado", detalló Cancillería.
Petro no tiene visado de ingreso a Estados Unidos, está incluido en la llamada Lista Clinton destinada a personas y empresas relacionadas con el narcotráfico y su última visita a ese país, durante la Asamblea General de la ONU, fue provocadora y desató la furia de Trump.
Las relaciones del mandatario colombiano con el inquilino de la Casa Blanca no han sido las mejores. Al inicio de su mandato, Trump amenazó a Colombia con imponerle aranceles del 25% a sus productos, luego de que Petro negara el aterrizaje de dos aviones estadounidenses con migrantes esposados.
La situación empeoró con las cifras del incremento de los cultivos de hoja de coca y de las toneladas de cocaína producida por Colombia, seguido del llamado a consultas de Rubio a su encargado de negocios, John McNamara, al declarar como "infundadas" las aseveraciones en su contra por parte de funcionarios de Bogotá, en medio de un escándalo que envolvió al excanciller Alvaro Leyva y su presunto plan para derrocar a Petro.
En septiembre llegó la descertificación de Estados Unidos a Colombia en su lucha contra el narcotráfico y unos días después el Departamento de Estado le revocó el visado de ingreso a ese país a Petro, por sus declaraciones beligerantes en las calles de Nueva York en las que pidió a los militares de ese país no obedecer a Trump en su respaldo a Israel, en medio de la Asamblea General de Naciones Unidas.
En octubre, el Departamento del Tesoro incluyó a Petro, su esposa, uno de sus hijos y a uno de sus ministros, en la Lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), destinada a personas con vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado.
El tono y la molestia se mantuvo, con señalamientos desde ambas orillas hasta inicios de este año, cuando Trump volvió a acusar a Petro de "hacer cocaína y venderla a Estados Unidos", advertir que "no va a estar haciendo esto por mucho tiempo" y añadir que le sonaba "bien" adelantar una operación militar como la realizada contra Maduro.
Cuando el clímax de la situación parecía tener un desenlace fatal, replicó el teléfono en el Salón Oval, era Petro telefoneando a Trump, tras las gestiones de un senador amigo de Colombia, seguido del anuncio del encuentro de ambos, que desde entonces han estado en otro tono.
Colombia se pavoneó durante décadas en el continente aduciendo ser el "gran aliado" de Washington en la región, una amistad que se estrechó desde los años 80 y 90 en la lucha de ambos para ponerle fin a los carteles de la droga, seguido del apoyo económico estimado en unos 10.000 millones de dólares de Washington al llamado Plan Colombia.
Mucho antes de esas luchas, en las que Colombia solo contó con el apoyo de Estados Unidos, el país siempre fue proclive a las políticas impartidas desde Washington, bajo dóciles gobiernos derechistas pronorteamericanos, hasta la irrupción hace tres años de Petro, el primer mandatario de izquierdas, un político contestatario y provocador, que tras la llamada con Trump ha bajado el tono de sus mensajes en redes sociales y no menciona a Estados Unidos. (ANSA).



