Comercio: aviación, productos farmacéuticos y energía exentos de aranceles EEUU
Bruselas: "Para acero, automóviles y madera, el nuevo 10% no se añadirá a aranceles"

Pero incluso en el caso del acero, los automóviles, los camiones y la madera, no habrá un efecto dominó: el nuevo 10%, como aclaró el portavoz comercial de la UE, Olof Gill, no se añadirá a los aranceles ya impuestos en virtud de la Sección 232 estadounidense por motivos de seguridad nacional, lo que evitará un doble golpe para los sectores que ya pagan el precio más alto de la guerra comercial.
Sin embargo, la cuestión política aún está por resolverse.
"El techo del 15% acordado en julio no se tocará", volvió a advertir el ejecutivo presidido por Ursula von der Leyen, que sigue aumentando la presión sobre la Casa Blanca para que "cumpla con sus compromisos".
Por ahora, Bruselas mantiene el diálogo: negocia, exige claridad y evita un enfrentamiento frontal.
El comisario Maros Sefcovic mantiene un contacto activo con Jamieson Greer y Howard Lutnick, pero el mensaje es claro: europa no aceptará que el Pacto Turnberry se erosione poco a poco.
"Los productos europeos deben seguir beneficiándose del trato más competitivo, sin aumentos arancelarios que superen el límite máximo claro y completo previamente acordado" del 15%, afirmó la declaración de Berlaymont que acompaña a las cifras.
En la mayoría de los casos, los aranceles básicos estadounidenses -los del arancel de "nación más favorecida"- son inferiores al 5%: el nuevo 10% se mantendrá por debajo del límite.
Sin embargo, para aproximadamente el 7% de las exportaciones continentales, el arancel inicial ya supera el 5%, y el riesgo de superar el 15% es real.
Por esa razón, europa sigue "a la espera de aclaraciones" del otro lado del Atlántico.
Washington dio claras señales de su intención de cumplir el acuerdo.
Queda por verse cómo se traducirá esa promesa en la práctica, desde las palabras hasta los códigos aduaneros, insisten los funcionarios de la UE, haciendo hincapié en las dos palabras clave para las empresas continentales: fiabilidad y seguridad jurídica.
El gobierno de Trump habla de un periodo de transición de hasta 150 días: una ventana que, desde la perspectiva de Bruselas, no puede convertirse en un limbo.
Esa es una advertencia más que europa está reforzando al intentar conseguir nuevas exenciones.
Nada más, en palabras de la Comisión, que una cuestión de "coherencia" para defender el acuerdo de julio. (ANSA).



