Comercio: EEUU impone arancel global del 10% tras fallo judicial y reabre tensión
La nueva tasa reemplaza los gravámenes anulados por la Corte Suprema y podría subir al 15%
La medida fue confirmada mediante una notificación del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que establece que los bienes importados estarán sujetos a una tasa adicional del 10%, inferior al 15% que el propio presidente había sugerido inicialmente, sin que las autoridades ofrecieran una explicación inmediata sobre la reducción del nivel anunciado
El nuevo arancel se adopta días después de que la Corte Suprema estadounidense determinara que los gravámenes previos aplicados por la Casa Blanca bajo poderes de emergencia carecían de base legal suficiente, una decisión considerada histórica y que obligó a la administración a buscar nuevas herramientas normativas para sostener su estrategia comercial
Frente a ese revés judicial, el gobierno recurrió ahora a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una disposición poco utilizada que permite imponer tarifas temporales de hasta el 15% durante un máximo de 150 días con el objetivo de abordar desequilibrios graves en la balanza de pagos
Según analistas, la entrada en vigor del nuevo gravamen añade un nuevo elemento de incertidumbre a la política comercial estadounidense, ya que no está claro cuándo podría concretarse el aumento prometido al 15% ni qué productos o países podrían recibir excepciones adicionales
La decisión fue interpretada por mercados y operadores como una señal de continuidad en la línea proteccionista del presidente, aunque el nivel inicial del 10% fue visto como menos severo que el escenario previamente anticipado, lo que contribuyó a moderar parcialmente las reacciones financieras inmediatas
Sin embargo, el nuevo esquema amenaza con afectar acuerdos comerciales existentes y ha generado preocupación entre aliados tradicionales de Washington, incluidos países europeos, Japón y otras economías exportadoras, que reclaman claridad sobre el alcance de la medida y su compatibilidad con compromisos bilaterales previos
China, por su parte, señaló que está evaluando posibles contramedidas y reiteró su oposición a las tarifas unilaterales, aunque expresó disposición a continuar el diálogo económico con Estados Unidos en futuras rondas de negociación
El episodio se inscribe en una escalada comercial más amplia iniciada durante el actual ciclo político estadounidense, caracterizada por el uso intensivo de aranceles como instrumento de política económica y presión geopolítica, con el objetivo declarado de reducir el déficit comercial y reforzar la producción industrial doméstica
Economistas advierten que la sucesión de anuncios, fallos judiciales y ajustes normativos puede prolongar la incertidumbre para empresas, inversores y consumidores, afectando decisiones de inversión y comercio internacional en el corto plazo
En paralelo, la anulación judicial de los aranceles anteriores abre además interrogantes sobre la eventual devolución de miles de millones de dólares cobrados a empresas importadoras, lo que podría derivar en una ola de litigios y complejos procesos administrativos
La Casa Blanca no descartó nuevas modificaciones al esquema tarifario y reiteró que el presidente mantiene como prioridad la defensa del comercio "justo y recíproco", una línea central de su agenda económica desde el inicio de su mandato. (ANSA)



