Comercio: Xi y Trump reactivan el contacto directo
Llamada teléfónica tras diálogo del líder chino con Vladimir Putin.
La llamada se produjo en la antesala del encuentro bilateral que ambos líderes tienen previsto mantener en abril en China, y a pocos meses de su última reunión cara a cara, celebrada el 30 de octubre pasado en la base aérea de Gimhae, en Busan, Corea del Sur, al margen de la cumbre del APEC.
El contacto telefónico se inscribe en una fase de reactivación del diálogo directo entre Washington y Pekín, en un contexto marcado por tensiones comerciales, disputas tecnológicas y un delicado equilibrio estratégico en Asia-Pacífico. La comunicación entre Xi y Trump es leída además como un gesto de coordinación previa a la cumbre de abril, que podría abordar temas sensibles como comercio, inversiones, seguridad regional y el rol de China en el escenario global.
La llamada entre los líderes chino y estadounidense se produjo inmediatamente después de una videoconferencia entre Xi Jinping y el presidente ruso Vladimir Putin, en la que ambos países —definidos como "grandes potencias"— elogiaron la solidez de sus vínculos bilaterales y los calificaron de "estabilizadores" frente a un mundo caracterizado por la incertidumbre y la inestabilidad.
Ese diálogo con Moscú reforzó la percepción de una diplomacia china activa en múltiples frentes, en momentos en que Pekín busca presentarse como un actor clave del equilibrio global, capaz de mantener canales abiertos tanto con Washington como con el Kremlin.
El encuentro de Busan, en octubre pasado, había marcado un intento de distensión tras meses de fricciones bilaterales, con compromisos para mantener el diálogo y evitar una escalada en los principales focos de conflicto. La llamada telefónica de hoy parece confirmar esa línea de comunicación directa, aunque la falta de detalles oficiales mantiene abiertas las especulaciones sobre su alcance concreto.
Analistas consideran que la cumbre prevista para abril en China será una prueba clave para medir si ambos gobiernos pueden avanzar hacia una relación más previsible, en un escenario internacional atravesado por guerras regionales, tensiones económicas y una competencia estratégica cada vez más intensa entre las principales potencias. (ANSA).



