Cómo influye la Doctrina Monroe en el arresto del presidente venezolano por parte de EEUU

Al detallar la acción militar de Estados Unidos que condujo al arresto del presidente venezolano Nicolás Maduro, su homólogo Donald Trump hizo referencia a la Doctrina Monroe, una máxima que ha moldeado la política exterior estadounidense durante dos siglos.
La doctrina formulada por el presidente James Monroe tenía como objetivo original oponerse a la intromisión europea en el continente americano. Desde entonces, ha sido invocada repetidamente por presidentes posteriores que buscan justificar la intervención estadounidense en la región.
El sábado, la significativa doctrina del quinto presidente estadounidense fue citada por el 47mo presidente como una justificación parcial para la captura de un mandatario extranjero para que enfrente cargos penales en Estados Unidos. Trump incluso bromeó al expresar que algunos ya la llaman “la Doctrina Don-roe”.
Los politólogos analizan ahora el uso de la Doctrina Monroe a lo largo de la historia y trazan paralelismos respecto a cómo el gobierno de Trump busca aplicarla a su política exterior actual, incluida la afirmación del presidente republicano de que Washington “gestionará” Venezuela hasta que se designe a un sustituto adecuado de Maduro.
A continuación, se presenta un análisis de la Doctrina Monroe, cómo se ha invocado a lo largo del tiempo y cómo ha influido en la toma de decisiones de Trump:
Articulada en el discurso de Monroe ante el Congreso en 1823, su objetivo era evitar la colonización europea u otra interferencia en las naciones independientes del continente americano —al que también se refirió como “hemisferio occidental”. A cambio, Estados Unidos a su vez se comprometió a mantenerse al margen de las guerras y los asuntos internos de Europa.
En aquel entonces, muchos países latinoamericanos acababan de independizarse de imperios europeos. Monroe tenía dos propósitos: evitar que Europa recuperara el control y asegurar la influencia estadounidense en todo el continente americano.
A lo largo de los siglos, gran parte de eso incluyó a Venezuela, según Jay Sexton, profesor de Historia de la Universidad de Missouri.
“Históricamente, Venezuela ha sido el pretexto o el detonante de numerosos corolarios de la Doctrina Monroe”, explicó Sexton, autor de “The Monroe Doctrine: Empire and Nation in Nineteenth-Century America” (La Doctrina Monroe: Imperio y Nación en los Estados Unidos del Siglo XIX), donde cita ejemplos desde finales del siglo antepasado hasta el primer gobierno de Trump.
“Y desde el siglo XIX, este ha sido un país dividido y díscolo que ha tenido relaciones difíciles con potencias extranjeras, y (que) también es cortejado por rivales de Estados Unidos”.
Al principio, los líderes europeos prestaron poca atención a la proclamación, pero la Doctrina Monroe ha sido invocada en los dos siglos transcurridos desde entonces para justificar las intervenciones militares estadounidenses en Latinoamérica.
El primer desafío directo se produjo luego de que Francia instalara al emperador Maximiliano en México en la década de 1860. Tras el final de la Guerra Civil, Francia cedió ante la presión estadounidense y se retiró.
En 1904, el argumento del presidente Theodore Roosevelt de que debía permitirse que Estados Unidos interviniera en países latinoamericanos inestables se conoció como el Corolario Roosevelt, una justificación invocada en diversos lugares, incluido el apoyo a la secesión de Panamá de Colombia, lo que contribuyó a asegurar la zona del canal de Panamá para Estados Unidos.
Durante la Guerra Fría, se invocó la Doctrina Monroe como defensa contra el comunismo, como en la exigencia estadounidense de 1962 de que se retiraran los misiles soviéticos de Cuba, así como en la oposición del gobierno de Reagan al gobierno sandinista de izquierda en Nicaragua.
Gretchen Murphy, profesora de la Universidad de Texas, describió la referencia de Trump a la doctrina como coherente con su uso por parte de sus predecesores, incluido Roosevelt, quien, dijo ella, “afirmaba que la Doctrina Monroe podía extenderse para justificar intervenciones que, en lugar de defender a las naciones latinoamericanas de la intervención europea, las vigilara para garantizar que sus gobiernos actuaran en beneficio de los intereses comerciales y estratégicos de Estados Unidos”.
“Creo que Trump está retomando este patrón habitual —citar la Doctrina Monroe para legitimar intervenciones que socavan la democracia real y que benefician a diversos intereses, incluidos los intereses comerciales—”, agregó Murphy, autora de “Hemispheric Imaginings: The Monroe Doctrine and Narratives of U.S. Empire” (Imaginarios hemisféricos: La Doctrina Monroe y las narrativas del imperio estadounidense).
Trump enunció que Venezuela, bajo el gobierno de Maduro, había estado “albergando cada vez más a adversarios extranjeros en nuestra región y adquiriendo armas ofensivas amenazantes que podrían amenazar los intereses estadounidenses”. Trump calificó esas acciones como “una flagrante violación de los principios fundamentales de la política exterior estadounidense que se remontan a más de dos siglos”.
Pero, añadió Trump, “con nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado”.
“Queremos rodearnos de buenos vecinos, queremos rodearnos de estabilidad y queremos rodearnos de energía”, añadió Trump. “Tenemos una energía tremenda en ese país. Es muy importante que la protejamos. La necesitamos para nosotros. La necesitamos para el mundo”.
Al preguntársele el sábado cómo la gestión estadounidense de un país representaba su mentalidad de “Estados Unidos primero”, Trump defendió la medida como una que, similar al origen de la Doctrina Monroe, estaba dirigida a fortalecer a Estados Unidos mismo.
La estrategia de seguridad nacional del gobierno hace referencia “a un ‘Corolario Trump’ de la Doctrina Monroe”, cuyo objetivo es “restaurar la supremacía estadounidense en el hemisferio occidental”.
“Bajo nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado. No ocurrirá”, dijo Trump. “Durante décadas, otros gobiernos (estadounidenses) han desatendido o incluso contribuido a estas crecientes amenazas a la seguridad en el hemisferio occidental. Bajo el gobierno de Trump, estamos reafirmando el poder estadounidense de una manera muy poderosa en nuestra región”.
“Lo que los presidentes solían hacer era ocultar cualesquiera que fueran sus intenciones tras la Doctrina Monroe emitiendo corolarios”, destacó Sexton.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Sexton añadió que, en lugar de idear corolarios a la Doctrina Monroe, los presidentes comenzaron a emitir las suyas propias, y citó a Harry S. Truman y Richard Nixon. Sexton añadió que asumía que Trump podría tomar una medida similar.
“Cuando hablas de un Corolario Trump, simplemente supe que Trump no querría ser un corolario de la doctrina de otro presidente, que esto de alguna manera se convertiría en una doctrina Trump”, manifestó.
La estrategia de seguridad nacional publicada por la Casa Blanca en diciembre pintaba a los aliados europeos como débiles y buscaba reafirmar el dominio de Estados Unidos en el continente americano.
Al presentar una serie de ataques militares contra presuntos barcos narcotraficantes en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental como “un ‘Corolario Trump’ a la Doctrina Monroe” para “restaurar la supremacía estadounidense en el hemisferio occidental”, el documento decía que su objetivo era combatir el flujo de narcóticos y controlar la migración. La estrategia marcó una reinvención de la presencia militar estadounidense en la región, incluso después de haber consolidado la mayor presencia militar allí en generaciones.
Sexton opinó que la operación militar para capturar a Maduro —y una posible intervención prolongada de Estados Unidos en Venezuela—, podría causar otra división entre los partidarios del movimiento de Trump “Make America Great Again” (Devolvamos la grandeza a Estados Unidos, o MAGA), similar a la que se produjo tras los ataques del gobierno el año pasado contra instalaciones nucleares de Irán.
“Esto no es simplemente una operación relámpago donde, como en Irán hace un par de meses, lanzamos los misiles y luego podemos seguir, podemos continuar con normalidad”, agregó Sexton. “Esto va a ser potencialmente un desastre y a contradecir las políticas del gobierno de retirarse de las guerras eternas —y hay muchos aislacionistas dentro de la coalición MAGA“.
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