Congreso de Perú elige a José María Balcázar como presidente interino

Por Lucinda Elliott y Natalia Siniawski
18 feb (Reuters) - José María Balcázar fue elegido el miércoles como nuevo presidente interino de Perú, antes de las elecciones generales de abril, con lo que se convirtió en el octavo mandatario del país en ocho años.
Balcázar, de 83 años, sustituye a José Jerí, que fue destituido por el Congreso tras cuatro meses en el cargo, a raíz de un escándalo por reuniones no reveladas con un empresario chino. Balcázar también asumirá el cargo de presidente del Congreso.
"Defenderé la soberanía de la nación, la integridad física y moral de la República y la independencia de sus instituciones democráticas", afirmó Balcázar durante una breve ceremonia de toma de posesión en la que se le entregó la banda presidencial.
Los legisladores eligieron a Balcázar por 64 votos contra 46 de la diputada de centroderecha María del Carmen Alva, tras una sesión que se prolongó durante horas.
La votación se produjo después de que ninguno de los cuatro candidatos iniciales obtuviera la mayoría simple en la primera vuelta, lo que supuso una sorpresa para Alva, que era consideraba como la favorita.
Balcázar asumió el cargo inmediatamente después de la votación. Su periodo interino se extenderá hasta el final del actual mandato presidencial, el 28 de julio.
Los peruanos acudirán a las urnas el 12 de abril para elegir un nuevo presidente, con una eventual segunda vuelta en junio.
Desde 2018, Perú ha pasado por una rápida sucesión de presidentes, lo que expone una profunda ruptura entre el poder ejecutivo y el Congreso y un sistema de partidos fragmentado incapaz de formar coaliciones de gobierno duraderas.
Jerí se convirtió en el tercer presidente peruano consecutivo en ser destituido, con su breve mandato truncado por una serie de escándalos políticos. La turbulencia estalló menos de dos meses antes de que los peruanos acudan a las urnas para elegir un nuevo líder.
La economía peruana, que depende en gran medida de la minería, ha demostrado hasta ahora resiliencia a la inestabilidad política, registrando un crecimiento sólido y una inflación relativamente baja el año pasado en comparación con muchos pares regionales.
Aún así, como presidente interino entrante, Balcázar enfrenta un mandato de alto riesgo: estabilizar los mercados, preservar el orden público y supervisar elecciones creíbles en abril, con una probable segunda vuelta prevista para junio.
El nuevo gobierno probablemente operará bajo un intenso escrutinio por parte de sus rivales políticos, la sociedad civil y los inversores, preocupados por la posibilidad de que se renueven las turbulencias. (Reporte de Lucinda Elliott, Cassandra Garrison y Natalia Siniawski; Editado en Español por Ricardo Figueroa y Javier Leira)



