Cortes de electricidad en Berlín tras presunto ataque incendiario
Decenas de miles de hogares y negocios se quedaron sin electricidad el sábado en Berlín tras el incendio de cables eléctricos, que la policía

Decenas de miles de hogares y negocios se quedaron sin electricidad el sábado en Berlín tras el incendio de cables eléctricos, que la policía sospecha que fue de origen criminal.
Los servicios de emergencia de la capital alemana fueron alertados a primera hora del sábado de que varios cables de alta tensión cercanos a una central eléctrica se habían incendiado.
Los bomberos extinguieron rápidamente el fuego, pero unos 45.500 hogares y 2.200 negocios del suroeste de Berlín quedaron sin suministro eléctrico, según el operador de la red Stromnetz Berlin.
Debido a la magnitud de los daños, unas 35.000 viviendas permanecerán sin electricidad hasta el jueves por la tarde, señalaron las autoridades berlinesas en un comunicado. El suministro debería restablecerse en otros hogares a primera hora del domingo.
"Estamos ante un corte de electricidad particularmente grave que afecta a decenas de miles de hogares y negocios, incluidos centros de atención, hospitales, numerosas instituciones sociales y empresas", afirmó Franziska Giffey, senadora de Economía de Berlín.
Algunas viviendas también podrían quedarse sin calefacción, en un momento en que la capital alemana está cubierta de nieve y las temperaturas son muy bajas.
El operador de la red eléctrica advirtió que los trabajos de reparación llevarán tiempo. Medios de comunicación señalaron que el frío está dificultando las labores para instalar nuevos cables subterráneos.
La policía desplegó a unos 160 agentes en el lugar del incidente, en la zona de Lichterfelde, y señaló estar "investigando por sospecha de incendio provocado".
Agentes recorrieron las zonas afectadas en furgonetas equipadas con altavoces, instando a los residentes a alojarse con amigos o familiares en otros lugares, a usar los teléfonos móviles con moderación y a asegurarse de tener linternas a mano.
Las estaciones de tren locales también se vieron afectadas. Los paneles electrónicos de información y las máquinas expendedoras de billetes no funcionan, aunque los trenes continúan circulando.
Alemania se encuentra en estado de alerta máxima ante posibles actos de sabotaje dirigidos contra su infraestructura, incluidos los procedentes de actores extranjeros como Rusia.



