Costa Rica: La candidata trumpiana Laura Fernández triunfa en Costa Rica
Gana con la receta de Bukele, cárcel dura contra criminales y narcos

Una victoria clara y contundente para Fernández: su adversario, el candidato socialdemócrata Alvaro Ramos, obtuvo apenas el 32,12% de los votos.
Politóloga con amplia experiencia como ministra bajo la presidencia saliente de Rodrigo Chaves, Fernández ha centrado su campaña en la seguridad, prometiendo seguir la estrategia del líder salvadoreño Nayib Bukele, famoso por sus duras medidas contra criminales y narcotraficantes, muy admiradas también en Washington.
Definido hasta hace pocos años como "la Suiza" de América Central, con sus 5,2 millones de habitantes, Costa Rica es considerado uno de los países más seguros del continente americano.
Sin embargo, ya no es el oasis de la paz de antaño: en 2025, tuvo una tasa de 17 homicidios por cada 100.000 habitantes, respecto a los 11,2 de 2019.
Su agenda de ley y orden incluye la construcción de una megacárcel, inspirada en el Cecot, la temida prisión de El Salvador, que puede albergar a 40.000 reclusos.
Esta cárcel fue elogiada recientemente por la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem.
Fernández también planea imponer un estado de excepción en las zonas controladas por narcotraficantes. Durante su campaña electoral, incluso anunció su intención de "suspender las garantías fundamentales para la población de los barrios problemáticos".
Este endurecimiento de medidas ha llevado a sus opositores a advertir que el gobierno de Costa Rica podría inclinarse hacia un régimen autoritario.
Sin embargo, estas críticas no mermaron su determinación.
"El mandato que me fue otorgado por el pueblo soberano es claro: el cambio será profundo e irreversible", afirmó en su primer discurso como presidenta, apareciendo en público con el cabello rubio recogido, lápiz labial brillante y vestida con un traje blanco.
Su victoria, aunque esperada, amplió la base del trumpismo en América Latina, coincidiendo con los recientes triunfos de candidatos conservadores en Chile, Bolivia, Perú y Honduras, y a pocos meses de elecciones cruciales en Colombia y Brasil.
(ANSA).



