Costa Rica: también en Costa Rica se perfila la derecha
Domingo de elecciones. Laura Fernández, la "Dama de Hierro", avalada por los sondeos

Según estas cifras, superaría a su principal rival, el economista centrista Álvaro Ramos, por más de 30 puntos.
La popularidad de la "Dama de Hierro" se debe a su férrea lucha contra la delincuencia y el narcotráfico, que incluye una reforma radical del sistema penal, en línea con las políticas impulsadas por el presidente salvadoreño Nayib Bukele.
En los últimos años, la delincuencia en Costa Rica ha alcanzado niveles históricos, en gran medida debido al auge del narcotráfico, que está devastando a los países vecinos. El país, con sus 5,2 millones de habitantes y considerado durante mucho tiempo uno de los más seguros de América, cerró 2025 con una tasa de homicidios de 17 por cada 100.000 habitantes, en comparación con 11,2 en 2019.
Para abordar este problema, Fernández incluso ha anunciado su intención de "suspender las garantías fundamentales para la población de los barrios problemáticos". Esta represión, según sus oponentes, conduciría a un régimen autoritario.
Otra propuesta anunciada en esta fase final de la campaña electoral es la venta de los bancos estatales Banco de Costa Rica y Banco Internacional de Costa Rica.
Fernández pretende utilizar los ingresos de esta venta para capitalizar el sistema de pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social. Este programa parece ser atractivo para los aproximadamente 3,7 millones de votantes del país.
El último domingo, los candidatos de las elecciones del próximo 1 de febrero en Costa Rica han clausurado la campaña electoral más larga de la historia reciente del país, con la oposición apostando por una poco probable segunda vuelta.
Unos veinte candidatos se presentan con intención de suceder al presidente Rodrigo Chaves, a quien Fernández ya ha prometido un cargo en su próximo gobierno. Ella es una de las cinco mujeres que aparecen en unas papeletas, en las que despuntan figuras de ciclos anteriores, como la ex primera dama Claudia Dobles, o viejos aspirantes como el conservador Fabricio Alvarado Muñoz.
Además del presidente y los dos vicepresidentes, los costarricenses están llamados a votar para renovar los 57 escaños que conforman el Parlamento. Una hipotética segunda vuelta se celebraría el 5 de abril, en caso de que ninguno de los aspirantes alcance el 40% de votos necesario.
Fernández ha apostado por un proyecto continuista, aprovechando la gran popularidad de un Chaves, que cerrará su etapa con un 60% de aprobación, a pesar de las críticas de un sector del país que advierte de una ola autoritaria, con el Poder Judicial y la Constitución en el punto de mira.
Una eventual victoria de la politóloga y exministra costarricense de 39 años ampliaría la base de la derecha en América Latina, tras sus éxitos en Argentina, Chile, Bolivia, Perú y Honduras. (ANSA).



