Costos energéticos se disparan, afectando a transporte marítimo y producción de crudo y gas

Por Yousef Saba y Ahmed Elimam
LONDRES, 3 mar (Reuters) - Los precios mundiales del petróleo y el gas subían el martes, ya que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán detuvo las exportaciones de energía desde Oriente Medio, con Teherán atacando barcos e instalaciones energéticas, cerrando la navegación en el golfo Pérsico y obligando a detener la producción desde Qatar hasta Irak.
Los precios del crudo han avanzado más de un 15% desde el viernes y el contrato referencial del Brent ganaba un 6%, superando los 82 dólares por barril, su máximo desde julio de 2024, mientras que los precios del gas en Europa se han disparado un 40% tras un alza similar en la víspera. Los precios del azúcar, los fertilizantes y la soja también han subido.
El conflicto arriesga provocar un nuevo repunte de la inflación que podría frenar la recuperación económica en Europa y Asia si la guerra se prolonga en una región que representa algo menos de un tercio de la producción mundial de petróleo y casi una quinta parte del gas natural.
TRANSPORTE MARÍTIMO PARALIZADO
El tráfico por el estrecho de Ormuz permanecía cerrado por cuarto día consecutivo después de que Irán atacó cinco barcos, bloqueando una arteria clave que representa alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo y gas.
Un tanque de combustible del puerto comercial de Duqm, en Omán, fue alcanzado y se produjo un incendio en Fujaira, en Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales centros petroleros de la región.
El lunes, Qatar cerró sus instalaciones de gas natural licuado, algunas de las más grandes del mundo, que suministran cerca del 20% de las exportaciones mundiales; Arabia Saudita suspendió la producción en su mayor refinería nacional; mientras que Israel y el Kurdistán iraquí también cerraron gran parte de su bombeo de gas y petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el sábado la mayor apuesta de política exterior de su presidencia hasta la fecha, atacando Irán y matando al líder supremo Alí Jamenei.
En Estados Unidos, donde los precios de la gasolina son un punto clave de presión política, el costo superó los 3 dólares por galón por primera vez desde noviembre, sólo unas semanas después de que Trump alardeara de sus logros al reducir los precios a 2 dólares.
El aumento de los precios en las gasolineras supone un gran riesgo para Trump y sus compañeros republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, ya que muchos estadounidenses tienen dificultades para hacer frente al aumento de los costos de los productos de consumo diario.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el de Energía, Chris Wright, anunciarán más tarde en el día planes para mitigar el impacto de la subida de precios en los estadounidenses, según declaró el secretario de Estado, Marco Rubio.
India, uno de los países más dependientes del crudo y el gas de Oriente Medio, ha anunciado que ha comenzado a racionar el suministro de gas a las industrias tras el cierre de la producción de Qatar.
La mayor parte del GNL de Qatar se destina a Asia, pero una parte también se envía a Europa, que depende totalmente de las importaciones para satisfacer sus necesidades de petróleo y gas. Se prevé que Europa se apresure a reponer las reservas, agotadas por un invierno boreal frío, y que tenga que depender aún más del gas estadounidense, tras rechazar el gas ruso luego de la invasión de Ucrania en 2022.
Las tarifas de transporte marítimo en todo el mundo también han alcanzado máximos históricos a medida que se ha intensificado el conflicto y Teherán ha atacado a los barcos que pasan por el estrecho.
El cierre del estrecho de Ormuz ha supuesto que cientos de petroleros cargados de crudo y GNL se hayan quedado varados cerca de grandes centros de distribución, como el puerto de Fujaira, sin poder llegar a sus clientes en Asia, Europa y otros lugares.
Esto también significa que Arabia Saudita, EAU, Irak, Kuwait e Irán tendrán que empezar a recortar la producción en cuestión de días, a menos que encuentren nuevos petroleros para transportar el crudo que sigue saliendo del subsuelo.
Los expertos en seguridad occidentales están tratando de evaluar cuántos misiles y drones le quedan a Irán para mantener la intensidad de sus ataques.
Arabia Saudita, EAU, Omán y Kuwait han logrado hasta ahora interceptar la mayoría de los misiles y drones dirigidos contra instalaciones energéticas, puertos y aeropuertos, pero crece la preocupación por si sus reservas de antidrones y antimisiles se están agotando.
(Escrito por Dmitry Zhdannikov; edicitado en español de María Bayarri y Carlos Serrano)



