Cuba: al borde del colapso por sanciones EE. UU., ONU
Crece la tensión tras incidente con muertos, entre ellos un estadounidense

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Trk, advirtió ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra que las limitaciones al suministro de combustible hacia Cuba han empujado al país "al borde del colapso", con consecuencias directas sobre la población civil.
Según Trk, las sanciones y restricciones económicas están agravando la crisis sanitaria y alimentaria en la isla. "Niños enfermos de cáncer están muriendo sin medicamentos ni tratamientos adecuados, mientras mujeres embarazadas enfrentan dificultades para acceder a alimentos y atención médica", afirmó, subrayando que "ningún objetivo político puede justificar la asfixia de toda una población".
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión bilateral tras la muerte de cuatro hombres a bordo de una embarcación civil registrada en Florida e interceptada el miércoles por la Guardia Costera cubana.
El bote, de unos 7,3 metros y reportado como robado en los Cayos de Florida, navegaba dentro de aguas territoriales cubanas con 10 personas a bordo cuando fue detenido por fuerzas de seguridad de la isla. Entre las víctimas figura un ciudadano estadounidense, mientras otro resultó herido y sigue internado en Cuba.
Cuba sostiene que los ocupantes eran ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos que intentaban ingresar al país con "fines terroristas". Durante el operativo, según el Ministerio del Interior, fueron hallados fusiles de asalto, pistolas, explosivos, chalecos antibalas, miras telescópicas y uniformes tácticos.
La administración de Donald Trump puso en duda la versión oficial de LA NACION y pidió una investigación independiente. El vicepresidente J.D. Vance señaló que Washington sigue la situación "con extrema atención", mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos responderá "en función de los hechos que se confirmen".
La investigación fue asignada al fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien aseguró que no aceptará la narrativa cubana sin un análisis propio y prometió esclarecer las circunstancias del incidente.
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel sostuvo que su gobierno no busca una escalada, aunque advirtió que la isla defenderá su soberanía "con firmeza ante cualquier agresión".
El episodio ocurre en paralelo al endurecimiento de las restricciones energéticas y financieras impulsadas por Washington, que han agravado la escasez de combustible y provocado apagones, paralización del transporte y dificultades crecientes en sectores esenciales como salud y producción alimentaria. (ANSA).



