Cuba: La Habana teme ser el próximo objetivo tras Venezuela e Irán
Marco Rubio y la disidencia anticastrista echan más leña al fuego

En las horas en que Estados Unidos e Israel iniciaban la campaña en Oriente Medio, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio denunciaba un status quo "inaceptable" en Cuba y reclamaba reformas económicas y políticas "dramáticas" para evitar el colapso
A esto se suma la presión de la influyente disidencia cubana en el exilio en Miami que, durante un evento, lanzó un "Acuerdo para la liberación de Cuba", firmado por los principales grupos opositores, unidos para impulsar un cambio rápido
Frente a ultimátums, presiones y bombardeos, algo parece moverse. Tras haber reiterado durante mucho tiempo que para el gobierno "la rendición no es una opción", el tono del presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha cambiado. "Debemos concentrarnos en implementar las transformaciones urgentes y necesarias del modelo económico y social", dijo, instando al gobierno a actuar frente a la crisis agravada por la interrupción de los suministros de crudo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro y el posterior anuncio de sanciones contra todos los países que abastezcan de petróleo a la isla
El plan de salvación, lanzado pocas horas después, apuesta por alianzas entre el sector público y privado, aunque manteniendo el monopolio estatal sobre la sanidad, la educación y la defensa
Cuba afronta la peor crisis económica desde la revolución de 1959. En la isla falta de todo: medicamentos, alimentos y bienes de primera necesidad. La urgencia actual está provocada por la escasez de combustible. En la dramática situación energética, el petróleo es el único medio para alimentar las obsoletas centrales termoeléctricas que, cuando funcionan, suministran la mitad de la energía necesaria, obligando a prolongados apagones
Las pocas horas diarias de electricidad disponibles podrían reducirse aún más, con repercusiones en el suministro de alimentos y el funcionamiento de los hospitales
La Habana denuncia además episodios que indicarían intentos de provocar una revuelta interna. La semana pasada la marina interceptó una lancha rápida en aguas territoriales de la isla con 14 fusiles, 11 pistolas y unas 13.000 municiones a bordo. De los diez ocupantes, cuatro murieron y otros seis fueron acusados de terrorismo. (ANSA)



