Cubanos agotados por la crisis apuestan por el diálogo ante amenazas de Trump
Los cubanos, agotados por las penurias y los prolongados apagones, expresan su alarma por la amenaza de Donald Trump de castigar a los países que vendan petróleo a Cuba y apuestan por una salida negociada para evitar un...
Los cubanos, agotados por las penurias y los prolongados apagones, expresan su alarma por la amenaza de Donald Trump de castigar a los países que vendan petróleo a Cuba y apuestan por una salida negociada para evitar un mayor deterioro de la situación que los agobia.
"Creo que eso es lo mejor, que negocien y que se llegue a un acuerdo para todos salir lo mejor posible y no perjudicados más de lo que ya estamos", declara a la AFP la farmacéutica Vivían Valdés, de 60 años.
Trump, que ya cortó el flujo de crudo y la ayuda de Venezuela hacia Cuba, firmó el jueves una orden ejecutiva con la que amenaza con imponer aranceles a los países que le vendan crudo a la isla comunista, al considerar que representa una "amenaza excepcional" a la seguridad nacional estadounidense.
"Si no negociamos, esto va a ser peor todavía de como estamos viviendo y el pueblo no está viviendo bien", precisa Valdés, que llora mientras cuenta el trabajo que pasa para comprar los medicamentos que necesita su madre, que padece de alzheimer.
La presión que ejerce Trump preocupó a los cubanos que han visto agudizarse durante las últimas semanas los apagones que sufren, actualmente de más de 10 horas diarias en la capital, así como las dificultades para comprar combustible.
Las filas en las gasolineras de La Habana que venden el combustible en dólares eran este viernes de varias cuadras, constató la AFP.
Cuba enfrenta desde hace seis años una grave crisis económica, con escasez de todo tipo de productos y prolongados apagones, debido a los efectos combinados del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, vigentes desde 1962, la baja productividad de su economía centralizada y el colapso del turismo.
- "Nos están asfixiando"-
En el último lustro, el PIB cubano cayó un 11% y el gobierno enfrenta una severa escasez de divisas para garantizar los servicios sociales básicos, en particular el funcionamiento de su red eléctrica, el mantenimiento de su sistema sanitario y el suministro de productos subvencionados a la población.
El universitario Jorge Grosso, de 23 años, también es partidario del diálogo con Washington: hay que "negociar y ver cuáles son las condiciones que tiene (Trump), porque al final nos están asfixiando", advierte.
Para este estudiante de tercer año de contabilidad, que llevaba "casi 24 horas" en una fila para comprar gasolina, si Trump lograra cortar el suministro de petróleo al país, "lo que se viene va a estar duro, muy duro".
Desde el ataque del 3 de enero en Venezuela, con el que depuso al presidente Nicolás Maduro, principal aliado de Cuba, y tomó el control del sector petrolero venezolano, el magnate republicano ha multiplicado sus amenazas contra la isla.
Trump también instó a La Habana a "alcanzar un acuerdo" o enfrentar consecuencias no especificadas, y llegó incluso a repostear un mensaje de redes sociales de un usuario desconocido que sugería que el secretario de Estado, Marco Rubio, fuera presidente del país.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, habla abiertamente de un cambio de régimen en Cuba, gobernada por el Partido Comunista (PCC, único).
Hace tres semanas, Trump dijo que su gobierno mantenía un diálogo con La Habana, lo que fue desmentido por el presidente Miguel Díaz-Canel.
- Rusos y chinos -
Sin embargo, a mediados de este mes, Díaz-Canel reiteró la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos, pero sin hacer "ninguna concesión política".
Tras enfrentar a 13 administraciones estadounidenses en un clima mayoritariamente hostil, Cuba solo experimentó un acercamiento con Washington durante el segundo mandato de Barack Obama.
Ese efímero deshielo diplomático concluyó precisamente tras la primera llegada a la Casa Blanca de Trump (2017-2021), quien reforzó como ningún otro presidente estadounidense el embargo que Washington aplica contra la isla desde 1962.
Pero no todos los cubanos apoyan un diálogo con Estados Unidos.
Rolando González, de 81 años, cree que "Trump es "un individuo que mentalmente tiene problemas" y que "miente". "Decir que Cuba es una amenaza para Estados Unidos, eso nadie se lo cree", acota.
Otros isleños se preguntan si Cuba podrá contar con China y Rusia, sus tradicionales aliados.
"Ellos apoyan a Cuba diplomáticamente, pero las palabras no resuelven los problemas", dice el ingeniero Jorge Martínez (60), que considera "muy cautelosos" los pronunciamientos de Pekín y de Moscú ante las amenazas de Trump.
"Ellos no quieren tener problemas con Trump", concluye.



